En una revelación que sacude el panorama político colombiano, el senador electo del Centro Democrático, Rafael Nieto Loaiza, afirmó que el presidente electo Abelardo de la Espriella se apropió de la metáfora del “tigre” pronunciada por Álvaro Uribe Vélez en enero de 2024 y la convirtió en el centro de su campaña presidencial. La declaración se dio en el pódcast “A fondo”, conducido por María Jimena Duzán y Juan Carlos Losada, tras la victoria de De la Espriella el 21 de junio de 2024, cuando derrotó a Iván Cepeda en la segunda vuelta.
Según Nieto Loaiza, todo ocurrió durante una conferencia del expresidente Uribe en La Florida, Estados Unidos, en enero de este año. Allí, Uribe mencionó a sus “tigres” y “tigresas” sin revelar nombres, utilizando la frase que luego se volvería emblemática: “póngale la raya al tigre”. De la Espriella, quien residía en Miami en ese momento, asistió al evento y, según el senador, “de ahí se copió con mucha eficacia”, adoptando la metáfora y el eslogan como eje de su campaña hacia la presidencia.
La controversia se profundiza al conocerse el verdadero significado de la metáfora original. Nieto Loaiza aseguró que el “tigre” al que se refería Uribe no era otro que Miguel Uribe Turbay, asesinado en el marco del conflicto. “El tigre era Miguel, Miguel Uribe, a quien asesinaron. No estaba de ninguna manera en el panorama De la Espriella. Jamás, jamás. El tigre era Miguel y las tigresas eran Paloma, Paola y María Fernanda”, explicó el senador, refiriéndose a las senadoras Paloma Valencia, Paola Holguín y María Fernanda Cabal.
“Yo todavía no puedo decir quién es el tigre, porque entonces no le hacen la raya. Hay tigres y tigresas muy buenos.”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente, en conferencia en La Florida, enero de 2024
La figura del “tigre” y la frase “póngale la raya al tigre” se convirtieron en emblemas de la campaña de Abelardo de la Espriella durante las presidenciales de 2024, en las que compitieron once candidatos en primera vuelta. Sin embargo, tras ganar la presidencia, De la Espriella ha mostrado un claro distanciamiento de Uribe, lo que Nieto califica como “fuego amigo” y una estrategia para erosionar al Centro Democrático. “Entonces, cuando el presidente Uribe se da cuenta de que eso es así y que el discurso de campaña y la lambonería de ‘yo soy el más uribista’ era eso, discurso de campaña”, señaló el senador.
El contexto político se ha visto aún más sacudido por movimientos internos en el uribismo. Paola Holguín renunció al Centro Democrático y fue designada ministra de Cultura, mientras que María Fernanda Cabal buscaría la escisión del partido. Además, Uribe ha empezado a impulsar otra figura: la “colmena democrática”, como un nuevo símbolo político. La discusión también reveló que De la Espriella se apropió del concepto de “extrema coherencia”, otro elemento de la retórica uribista. Faltan apenas 16 días para la posesión del presidente electo, y la pugna por la herencia simbólica del uribismo promete intensificarse.











