Ocho clubes del fútbol colombiano han dado un paso sin precedentes al enviar una carta legal a la Dimayor en la que advierten que bloquearán cualquier negociación de derechos de transmisión hasta que se discuta un nuevo modelo de distribución de ingresos. La misiva, fechada el 21 de julio de 2026, fue firmada por los representantes legales de América de Cali (Tulio Alberto Gómez Giraldo), Atlético Nacional (Sebastián Arango Botero), Millonarios FC (Enrique Camacho Matamoros), Junior de Barranquilla (Antonio Char), Deportivo Cali (Beatriz Carbonell), Deportivo Independiente Medellín (José Raúl Giraldo Gómez, aunque el presidente en funciones es Daniel Ossa Giraldo), Independiente Santa Fe (Luis Eduardo Méndez) y Once Caldas (Daniel Jaramillo Vélez). Como vocero del grupo fue designado Joe Bonilla Gálvez, de la firma Muñoz Tamayo y Asociados, quien notificó formalmente la decisión de no autorizar el uso de su imagen ni de sus derechos intangibles en ningún proceso de negociación, estructuración, comercialización o renovación de los derechos de transmisión de la Liga BetPlay.
El conflicto, que se venía gestando desde hace meses en medio de las conversaciones para renovar el contrato con Win Sports o buscar nuevos aliados como Disney, Fox Norteamérica o Amazon, estalló públicamente el miércoles 22 de julio, cuando el grupo de los ocho difundió un comunicado. En el documento, los clubes argumentan que el modelo vigente, que distribuye los ingresos por partes iguales entre los 36 afiliados a la Dimayor sin considerar rendimiento deportivo, inversión de cada club ni fidelidad de hinchas, limita la competitividad y el valor del espectáculo. “El crecimiento, atractivo y sostenibilidad de una liga dependen en buena medida de que los incentivos económicos estén alineados con el fortalecimiento de la competencia”, señala el comunicado. La carta legal es tajante: “Los ocho hemos tomado la decisión de no autorizar el uso de nuestra imagen ni de nuestros derechos intangibles en ningún proceso relacionado con la negociación, estructuración, comercialización o renovación de los derechos de transmisión”.
Asamblea extraordinaria convocada para el 29 de julio
La Dimayor reaccionó de inmediato. En la asamblea ordinaria realizada el mismo 22 de julio en Bogotá, el punto 8 del orden del día abrió un espacio para explorar métodos de distribución de ingresos, pero el pulso escaló hasta que se convocó una asamblea extraordinaria para el próximo 29 de julio a las 10:00 a.m., también en la capital, con el fin de tratar exclusivamente el tema de los derechos de televisión. El grupo de los ocho exige que antes de firmar cualquier nuevo contrato de transmisión se abra una discusión formal, amplia y participativa sobre el modelo que actualmente retiene un 15% para la Dimayor y reparte el resto de manera igualitaria. Bucaramanga y Tolima han sido invitados a sumarse al bloque, aunque este último no ha aceptado formalmente.
Sin embargo, la ofensiva de los ocho clubes no ha estado exenta de polémica. El periodista Pipe Sierra, quien compartió la carta legal en su transmisión en vivo de Kick el 22 de julio, reveló que Joe Bonilla Gálvez viajó en el vuelo chárter de Guadalajara a Miami junto a su familia y al resto de los clubes colombianos, lo que generó malestar entre los otros 28 afiliados. “¿Qué hacía este señor que va a representar a ocho clubes metido en el vuelo chárter de Guadalajara a Miami con toda su familia y el resto de los clubes ahí?”, cuestionó Sierra. Además, un representante de un club ajeno al grupo de los ocho, citado por el mismo periodista, lanzó duras críticas: “Muchos queremos cambios, pero no es la forma. Piden más plata, pero no acaban el promedio y más plata para qué, si para muchos no hay una estructura deportiva clara. Mejor dicho, más plata para hacer las mismas embarradas que han hecho por años: contratar mal, vender mal y ahora se pegan de la televisión”.
“El crecimiento, atractivo y sostenibilidad de una liga dependen en buena medida de que los incentivos económicos estén alineados con el fortalecimiento de la competencia”
Comunicado del grupo de los ocho clubes
Ante la amenaza de que el grupo de los ocho pueda mantenerse al margen de cualquier negociación o incluso crear una nueva liga aparte —aunque Pipe Sierra no ve ese desenlace como probable—, la presión sobre la Dimayor es máxima. La asamblea del 29 de julio se presenta como una cita clave para definir el futuro de la televisación del fútbol colombiano y, de paso, la gobernabilidad de la propia liga. Mientras tanto, los ocho clubes han dejado claro que no darán su brazo a torcer: sin un nuevo modelo de reparto, no habrá autorización para comercializar sus derechos.










