En una sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, celebrada el 21 de julio de 2026, el presidente Gustavo Petro ordenó la reasignación de 4 billones de pesos, originalmente destinados al programa Colombia Solar a través de vigencias futuras del Ministerio de Hacienda, hacia la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd). Esta decisión, adoptada para hacer frente a la emergencia generada por el fenómeno de El Niño –que comenzó tres meses antes de lo previsto, en junio de 2026–, fue aprobada de forma unánime por el consejo, que también recomendó la declaratoria de desastre nacional, la cual será oficializada por decreto presidencial. Con este movimiento, la Ungrd contará con un total de 8 billones de pesos para mitigar los efectos de la sequía que se proyecta para diciembre de 2026 y febrero-marzo de 2027, amenazando el suministro de agua y energía eléctrica.
El mandatario explicó que los 4 billones adicionales se suman a los 4 billones que ya tenía la Ungrd, y que el destino prioritario será la instalación de paneles solares como respuesta a la previsible caída de la generación hidroeléctrica. “He pedido que los 4 billones que el Ministerio de Hacienda, en vigencias futuras, no colocó para el programa Colombia Solar, que es para mí esencial para mitigar los efectos de El Niño en términos de energía eléctrica, se lleven a la Ungrd y entonces tengamos 8 billones en Gcelca”, declaró el presidente durante la sesión. Petro advirtió además sobre el riesgo de corrupción: “Ojo con la corrupción. Ocho billones para atender desde el punto de vista energético la posible caída del agua como generadora de energía eléctrica en Colombia para los meses de diciembre, febrero, marzo del año entrante. No es con más gas. Es con más paneles solares, porque lo que va a haber es sol y mucho sol en todo el territorio de Colombia, incluida Bogotá”.
Cuestionamientos de Cambio Radical y antecedentes de corrupción
La reasignación, que ocurre a solo dos semanas de finalizar el mandato de Petro, generó un fuerte cuestionamiento por parte del partido Cambio Radical, que expresó sus dudas en una publicación en X. “¿Quién garantizará que esos recursos sí lleguen a quienes los necesitan? ¿Quién ejercerá el control sobre su ejecución? ¿O pasará lo mismo que con los carrotanques de La Guajira o con los 7,5 billones recaudados para atender la emergencia invernal en Córdoba, cuya ejecución ha sido casi nula? La verdadera pregunta es: ¿en qué bolsillos terminarán esos 4 billones?”, afirmó la colectividad. El partido aludió así a dos casos emblemáticos de presunta corrupción o mala gestión: el histórico escándalo de los carrotanques en La Guajira y los 7,5 billones de pesos destinados a la emergencia invernal en Córdoba, cuya ejecución, según Cambio Radical, ha sido del 0% o casi nula.
“¿Quién garantizará que esos recursos sí lleguen a quienes los necesitan? ¿Quién ejercerá el control sobre su ejecución? ¿O pasará lo mismo que con los carrotanques de La Guajira o con los 7,5 billones recaudados para atender la emergencia invernal en Córdoba, cuya ejecución ha sido casi nula? La verdadera pregunta es: ¿en qué bolsillos terminarán esos 4 billones?”
Cambio Radical, declaración en X
El debate cobra especial relevancia porque la Ungrd se encuentra actualmente bajo investigación por un escándalo de corrupción que involucra direccionamiento de contratos y desviación de recursos, con implicados de la propia entidad, congresistas, contratistas y altos funcionarios del gobierno Petro. La declaratoria de desastre nacional permitirá movilizar los recursos de forma expedita, lo que, sumado a la falta de controles previos, ha encendido las alarmas sobre la transparencia en la ejecución de los 8 billones de pesos totales. Mientras el presidente defiende la medida como una acción necesaria para enfrentar la peor sequía prevista en décadas, la oposición y organismos de control observan con lupa si estos recursos terminarán realmente en paneles solares o si, como en casos anteriores, se desvanecerán en los bolsillos de unos pocos.












