La influencer y empresaria barranquillera Andrea Valdiri reveló en televisión, durante su participación en el programa “Jessica en Punto”, el complejo sistema de tarifas que maneja por sus publicaciones en redes sociales, confesando que una simple historia promocional en Instagram puede costar hasta 8.000 dólares, mientras que una fotografía publicitaria más elaborada, como las que realiza junto a vehículos de alta gama, alcanza los 50.000 dólares. La revelación se produce en un momento de máxima exposición mediática para la creadora de contenido, quien suma más de 9 millones de seguidores en Instagram y 4 millones en TikTok, cifras que respaldan el alto valor comercial de su audiencia.
Tarifas escalonadas para multinacionales y emprendimientos
La también empresaria explicó que sus honorarios no son fijos, sino que se negocian caso por caso dependiendo del perfil del cliente. “Eso es dependiendo de las empresas, tú no le puedes cobrar igual a una multinacional que a un emprendimiento que apenas está empezando”, manifestó Valdiri durante la entrevista, dejando claro que su modelo de negocio se basa en tarifas escalonadas que permiten personalizar las colaboraciones. Según lo expuesto, una sola fotografía publicitaria ha llegado a facturar hasta 120 millones de pesos colombianos, cifra que equivale aproximadamente a 30.000 dólares, aunque la conversión exacta no fue especificada en el texto original.
“Eso es dependiendo de las empresas, tú no le puedes cobrar igual a una multinacional que a un emprendimiento que apenas está empezando”
Andrea Valdiri, influencer y empresaria
Pese a la reciente confirmación del fin de su relación sentimental con Juan Daniel Sepúlveda, tras casi tres años de noviazgo, un rompimiento que ambas partes comunicaron como una decisión en buenos términos, Valdiri ha continuado con su intensa agenda digital. La barranquillera se ha mostrado activa participando en eventos internacionales, como el que la llevó a República Dominicana junto a la artista La Perversa, donde expresó sentirse “feliz aquí, me tratan como en casa y me hacen sentir especial”. Esta revelación de cifras ha reavivado el debate en Colombia sobre el modelo de negocio de las influencers y las estrategias de marketing que frecuentemente se entremezclan con la exposición de la vida personal.












