Dólar cierra en $3.197, su menor valor desde julio de 2019

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El dólar estadounidense cerró en Colombia a $3.197,01 este 23 de julio, marcando su nivel más bajo desde julio de 2019 y consolidando la fortaleza del peso colombiano en el mercado cambiario local. La divisa estadounidense registró una caída de $10,39 frente a la sesión anterior, en medio de una presión vendedora predominante que llevó el tipo de cambio a un mínimo de $3.197,01, luego de abrir en $3.224 y alcanzar un máximo de $3.240 durante la jornada. Según analistas de Credicorp Capital y Alianza Valores y Fiduciaria, la apreciación del peso se ha acelerado en los últimos meses, acumulando un fortalecimiento de entre $600 y $650, impulsado por el aumento de flujos offshore y la demanda de pesos colombianos por parte de inversionistas extranjeros, que ven en los activos locales un atractivo creciente.

Este comportamiento del peso colombiano contrasta con la tendencia global del dólar, cuyo índice DXY subió 0,30 % en la misma jornada, evidenciando que la fortaleza del peso responde a factores internos y sectoriales más que a un debilitamiento generalizado de la moneda estadounidense. La firmeza de los precios internacionales del petróleo ha sido un motor clave: el barril de Brent se cotizó en USD 101,01, con un aumento del 7,38 %, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los USD 92,72, un incremento del 6,78 %. Este repunte energético está vinculado a los ataques hutíes contra buques petroleros saudíes en el Mar Rojo y a las advertencias del expresidente Donald Trump sobre posibles acciones militares contra infraestructuras energéticas en Irán, lo que ha elevado la prima de riesgo sobre el crudo y beneficiado a economías exportadoras de petróleo como Colombia.

Factores externos y expectativas internas

El entorno internacional también se ha visto influido por el dato de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos, que cayó a 187.000, la cifra más baja desde septiembre de 1969, señal de una fortaleza laboral que podría anticipar decisiones de política monetaria más restrictivas por parte de la Reserva Federal. Sin embargo, en el frente doméstico, las expectativas de recortes presupuestales por parte del nuevo gobierno han generado una percepción positiva entre los inversionistas, que interpretan la disciplina fiscal como un estímulo adicional para el flujo de capitales hacia Colombia. Este optimismo se refleja también en el mercado de renta fija, donde la deuda pública local experimentó una desvalorización promedio del 0,79 % en los títulos de tesorería medidos por el ETF Global X, un movimiento que acompañó la tendencia de fortalecimiento del peso y la preferencia por activos locales.

No obstante, la ejecución presupuestal del sector transporte muestra debilidades estructurales: de los $15,6 billones asignados, apenas se había ejecutado un 11,5 % al cierre del segundo trimestre de 2026, un contraste notable con otros sectores como educación, que alcanzó un 55,9 %, o minas y energía, con un 46,5 %. Este rezago en infraestructura, clave para la competitividad económica, podría moderar el entusiasmo de los inversionistas si no se corrigen las ineficiencias en el gasto público. Mientras tanto, la cotización del dólar en $3.197,01 representa un respiro para el bolsillo de los colombianos y una señal de que el peso sigue ganando terreno en un contexto global incierto, alimentado por la volatilidad geopolítica y las expectativas de un manejo fiscal más riguroso.

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