El secretario general de la Alcaldía de Bogotá, Miguel Silva Moyano, respaldó este jueves 23 de julio de 2026 la propuesta del presidente electo Abelardo de la Espriella de convertir a Barranquilla en sede alterna del Gobierno nacional, vinculando su apoyo al debate de fondo sobre la autonomía territorial. Silva Moyano, a través de un mensaje en su cuenta personal de X (@MSilvaMoyano), afirmó que la descentralización contemplada por la Constitución de 1991 quedó “a mitad de camino” y que Bogotá misma ha sido víctima de la concentración del poder presidencial.
El pronunciamiento de Silva Moyano se produce un día después de que De la Espriella ratificara en Montería, el miércoles 22 de julio, su iniciativa de presentar un proyecto de acto legislativo para que Barranquilla sea reconocida como capital alterna de Colombia, como parte de una estrategia de descentralización que busca romper el centralismo histórico del poder político concentrado en Bogotá desde la independencia. El presidente electo, que ganó la segunda vuelta electoral el 21 de junio y asumirá el cargo el 7 de agosto, ha mantenido su transición política en Barranquilla, ciudad con la que tiene vínculos personales y políticos, incluyendo nombramientos de figuras de la región Caribe en su gabinete, como Elsa Noguera como ministra de Transporte y Mauricio Gómez Amín como ministro de Comercio, Industria y Turismo.
Reacciones y desafíos de la propuesta
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, celebró los nombramientos de barranquilleros en el gabinete y los calificó como motivo de “orgullo”, en medio del respaldo a la iniciativa presidencial. Por su parte, el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, confirmó que la sede alterna estará en la Segunda Brigada del Ejército, la cual describió como una instalación “moderna, segura y tecnológicamente equipada”, en obras de adecuación. La propuesta inicial de la Casa de la Aduana fue descartada por razones de ubicación y seguridad.
“Alcaldes y gobernadores necesitan más herramientas para hacer su trabajo sin tener que hacer fila en la sede de gobierno presidencial, cualquiera sea el lugar en el que se establezca (…) Bienvenida la discusión sobre sedes alternas del poder presidencial pero el debate de fondo es el de la autonomía territorial”.
Miguel Silva Moyano, secretario general de la Alcaldía de Bogotá
“Yo no voy a defender el centralismo (…), yo voy a defender la descentralización, por eso voy a gobernar desde las regiones, con ustedes, y además de eso, uno de nuestros primeros proyectos de acto legislativo es que se reconozca a la ciudad de Barranquilla como la capital alterna de Colombia”.
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia (declaración en Montería, 22 de julio)
El historiador y profesor de la Universidad del Atlántico, Diógenes Rosero, consideró que la medida es “una señal inequívoca del Gobierno hacia la búsqueda de gobernabilidad regional en términos de acercarse a los territorios, pero también a los grupos políticos, sobre todo aquellos que hicieron parte de su base electoral durante la campaña”. No obstante, advirtió que el traslado parcial del centro de operaciones presidenciales representa “un reto logístico y metodológico” que podría tener impacto en las elecciones locales y regionales. La propuesta de sedes alternas, que se prevé extender a Medellín y Cali, podría traducirse en proyectos estratégicos como la recuperación del río Magdalena, la autonomía energética y la conectividad regional, según Rosero, aunque insistió en la necesidad de enfrentar los desafíos operativos que implica. El grupo político de la familia Char, uno de los de mayor influencia en el Caribe colombiano, respalda la iniciativa que marca un giro en la tradición centralista del poder en Colombia.












