El Ministerio de Hacienda presentó el pasado 21 de julio un proyecto de reforma tributaria que, de ser aprobado por el Congreso, implicaría un incremento progresivo en el precio de la gasolina corriente y el Acpm, con alzas que podrían alcanzar hasta $1.942 y $1.331 por galón respectivamente al cierre de 2028, según un análisis del gremio Somos Uno. El vocero nacional de la organización, David Jiménez Mejía, advirtió que la iniciativa busca recaudar $22 billones para financiar el Presupuesto General de la Nación de 2027 mediante un aumento del IVA al ingreso del productor hasta el 19 %, además de un gravamen al alcohol carburante, medida que afectaría tanto a los consumidores como a la operación de las estaciones de servicio.
De acuerdo con el estudio elaborado por Somos Uno con base en la estructura de precios de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) de junio de 2026, el primer ajuste está previsto para el 1 de enero de 2027, cuando la gasolina corriente pasaría de $16.291 a $17.151 por galón, un incremento de $860, mientras que el Acpm subiría $841, hasta los $12.417. Las alzas continuarían en julio de 2027 y se completarían en enero de 2028, sumando los $1.942 y $1.331 respectivamente. El gremio estima que solo por el IVA a los combustibles el Gobierno proyecta ingresos de $7,58 billones en 2028, mientras que el componente ambiental representa apenas $218.000 millones.
Las objeciones del gremio al diseño del impuesto
En sus declaraciones, Jiménez Mejía criticó que el impuesto no sea descontable, lo que lo convierte en un gravamen en cascada que terminaría incorporándose al precio del transporte de carga, de los alimentos y de buena parte de la producción nacional. El proyecto excluye la venta minorista de Acpm del IVA, pero el gremio sostiene que esa omisión técnica genera un efecto multiplicador sobre los costos de la economía. Además, señaló que el componente ambiental no corresponde al verdadero origen del recaudo, pues mientras el Gobierno proyecta ingresos por $7,58 billones provenientes del IVA a los combustibles para 2028, el componente ambiental representa solo $218.000 millones.
«No nos oponemos a contribuir, pero el diseño debe ser técnicamente correcto. El problema fiscal es real y no lo negamos. Estamos dispuestos a discutir cuánto debe aportar el sector. Lo que pedimos es que el impuesto se cobre donde el legislador decida cobrarlo y no donde una omisión de diseño lo termine depositando».
David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional de Somos Uno
El gremio también advirtió que el proyecto grava con IVA al alcohol carburante y a los biocombustibles, que el propio texto reconoce como no fósiles, e insistió en que los aumentos previos en los combustibles no redujeron significativamente el consumo, lo que limita el impacto ambiental esperado. Por otra parte, el análisis calcula que el IVA sobre el margen regulado de las estaciones de servicio equivale a unos $219 por galón, lo que representa aproximadamente $928.000 millones al año para el fisco.
Impacto en municipios con baja cobertura
Uno de los efectos más críticos señalados por Somos Uno es la situación de 226 municipios del país que cuentan con una sola estación de servicio. En esas localidades, el alza en los precios podría poner en riesgo la operación de los pequeños comerciantes y el acceso al combustible para la población, especialmente en regiones apartadas donde el transporte depende casi exclusivamente del diésel. El gremio pidió cuatro ajustes al Gobierno y al Congreso, aunque no detalló públicamente el contenido de esas solicitudes, y dejó abierta la puerta al diálogo para encontrar un diseño tributario que no castigue desproporcionadamente a los sectores productivos ni a los consumidores finales.












