En una rueda de prensa ofrecida este jueves 23 de julio, el bloque conocido como el G8 del fútbol colombiano, compuesto por Atlético Nacional, Junior, América de Cali, Independiente Medellín, Santa Fe, Deportivo Cali, Once Caldas y Millonarios, dio a conocer su propuesta para un nuevo modelo de repartición de los derechos de televisión del Fútbol Profesional Colombiano. Según explicó Joe Bonilla, abogado representante del grupo, el modelo plantea una distribución igualitaria del 50 por ciento del monto total que se reciba por el contrato, mientras que el otro 50 por ciento se repartiría entre los clubes según ítems de grandeza preestablecidos por los dirigentes. La iniciativa surge del inconformismo de estos ocho clubes con el esquema actual y busca, en palabras de Bonilla, «garantizar una base económica para todos los equipos y aumentar el fomento de la competitividad».
La discusión sobre el reparto de los ingresos se da en un momento clave, pues el contrato vigente con Win Sports, valorado en 50 millones de euros según declaraciones del presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, finaliza el 31 de diciembre de 2026. Con la propuesta del G8, de esos 50 millones, 25 se distribuirían de forma igualitaria entre todos los clubes del FPC, y los otros 25 millones restantes se asignarían conforme a los criterios de grandeza de cada institución. Sin embargo, Bonilla fue enfático en aclarar que la intención no es llegar a una votación impuesta, sino alcanzar un consenso entre todos los clubes de la Dimayor, tanto los del G8 como los de las categorías Clase A y Clase B, que actualmente determinan el estatus legal y los derechos económicos de cada equipo en el ente rector.
Sin afectación al campeonato y sin acuerdo con Win Sports
Joe Bonilla también quiso transmitir un mensaje de tranquilidad a los aficionados y a los actores del fútbol colombiano, asegurando que esta discusión no interferirá con el desarrollo del torneo. “El campeonato sigue funcionando y va a comenzar este fin de semana. Esta discusión no va a tocar de manera alguna el campeonato”, afirmó el abogado, haciendo referencia al inicio de la Liga BetPlay 2026-II, programada para este fin de semana del 23 de julio. No obstante, la expectativa está puesta en la Asamblea Extraordinaria de la Dimayor, convocada para el miércoles 29 de julio, donde se espera que se debata a fondo esta propuesta.
Por otro lado, la situación contractual con la actual operadora de los derechos no está definida. Andrea Guerrero, presidenta de Win Sports, fue clara al señalar que no hay un acuerdo de renovación sobre la mesa. “No hemos llegado a ningún acuerdo para la renovación. Nos sentaremos después del Mundial 2026 para analizar la propuesta y ver si tenemos competencias”, declaró Guerrero. Esto deja abierta la posibilidad de que, una vez finalice el contrato actual, la Dimayor pueda negociar con otros postores, siempre y cuando se logre un modelo de reparto que, como lo resumió Bonilla, permita que todos los clubes crezcan y eleven la competitividad del campeonato.
“No se está pensando en llegar a una votación. La finalidad acá es llegar a un consenso entre todos los clubes que permita tener un modelo en el que crezcan todos los clubes”.
Joe Bonilla, abogado representante del G8












