Gobierno del Valle gira $6.000 millones a tres hospitales por crisis de EPS

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La Gobernación del Valle del Cauca, encabezada por Dilian Francisca Toro, realizó un giro de 6.000 millones de pesos a tres hospitales del norte del departamento —Sevilla, Roldanillo y Zarzal— para aliviar la crisis financiera que los aqueja. Los recursos, transferidos tras una jornada de protestas de trabajadores de la salud que bloquearon la vía Panorama, están destinados a cubrir salarios atrasados y garantizar la atención a los pacientes. La gobernadora explicó que la medida busca que los empleados retomen sus labores con tranquilidad: “La idea es que, si ellos están tranquilos, puedan atender muy bien a los pacientes. Eso es lo que buscamos: que los pacientes tengan una atención con calidad, oportunidad y humanización”.

El Hospital Departamental Centenario de Sevilla, una de las instituciones beneficiadas, arrastra una deuda de más de 16.000 millones de pesos solo con la EPS Emssanar, intervenida por el Gobierno nacional. Esta cifra supera ampliamente los recursos girados por la Gobernación. El alcalde de Sevilla, Manuel Felipe Quintero, agradeció el desembolso pero advirtió que no resuelve el problema de fondo. “Esa inyección de recursos es fundamental para que el Hospital Centenario de Sevilla funcione, pero el llamado es para el Gobierno nacional para avanzar en el saneamiento financiero del sistema”, declaró. La protesta que antecedió al giro logró su objetivo inmediato: los trabajadores levantaron el bloqueo y retomaron sus actividades, pero alcaldes y gremios coinciden en que la crisis estructural persiste.

Una crisis que trasciende los 6.000 millones

El panorama de la salud en el Valle del Cauca es crítico. Según cifras departamentales, la cartera total del sistema de salud ronda los 7 billones de pesos, una situación que ha provocado la pérdida de 2.400 empleos y el cierre de aproximadamente 2.000 servicios en distintas instituciones. Los hospitales de Sevilla, Roldanillo y Zarzal, al igual que muchos otros en la región, enfrentan dificultades no solo para pagar nóminas, sino también para comprar insumos y contratar personal, lo que afecta directamente la atención a miles de usuarios. La deuda de Emssanar con el Hospital Centenario de Sevilla, por sí sola, supera los 16.000 millones de pesos, evidenciando que el giro de 6.000 millones, si bien alivia momentáneamente, no alcanza para tapar un agujero fiscal que se ha profundizado por la falta de pago de las EPS intervenidas.

Los alcaldes del norte del Valle han reiterado el llamado al Gobierno nacional para que intervenga de manera estructural. Mientras tanto, la Gobernación busca mantener operativos los servicios esenciales y evitar nuevos estallidos sociales. La protesta que bloqueó la vía Panorama fue solo la punta del iceberg de un malestar que crece entre los trabajadores de la salud, quienes ven cómo sus salarios se atrasan mes tras mes. El giro departamental logró reabrir las puertas de los hospitales, pero la pregunta que queda en el aire es por cuánto tiempo podrán sostener la operación si no llegan recursos adicionales desde Bogotá. “Los pacientes necesitan respuestas, no parches”, concluyó el alcalde Quintero, reflejando la urgencia de una solución definitiva para la red hospitalaria del Valle del Cauca.

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