Alerta: 44% de menores reclutados en Colombia fueron captados primero por redes sociales

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Una alarmante alerta sobre una nueva modalidad de captación de menores por parte de grupos armados ilegales ha sido lanzada en Colombia. Organizaciones sociales, expertos y entidades del Estado, liderados por Save the Children, advierten que plataformas como TikTok, Facebook e Instagram se han convertido en el escenario principal para una fase previa y silenciosa al reclutamiento forzado. Tras seis meses de análisis en una mesa multiactor, se ha elaborado una propuesta de Protocolo Nacional para la Protección frente al Reclutamiento en Entornos Digitales, un documento que busca frenar un fenómeno que afecta especialmente a zonas de alta vulnerabilidad social. Felipe Cortés, Director de Incidencia de Save the Children, señaló que el país aún carece de cifras precisas sobre la magnitud del problema debido al alto subregistro, aunque la estimación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) desde 2023 sugiere que cerca del 44% de los menores reclutados podrían haber tenido su primer contacto a través de entornos digitales.

El proceso de captación, según la investigación, se desarrolla en tres fases que combinan el mundo digital con el control territorial. Inicia con la exposición, donde los menores son bombardeados con contenidos que normalizan o exaltan la vida en un grupo armado a través de música, emojis, imágenes y videos. Le sigue la interacción, que incluye reacciones, comentarios y la acción de compartir este material, creando un vínculo. Finalmente, llega la activación, cuando los menores reciben tareas, propuestas y, eventualmente, un contacto presencial. Matthew Charles, profesor de la Universidad del Rosario y director de la Fundación Mi Historia, aclara que es más preciso hablar de «captación digital» que de «reclutamiento digital», ya que el acto final del reclutamiento ocurre en el mundo físico. «Lo que sucede en internet es una fase previa de captación que complementa el control territorial de los grupos armados», explicó Charles.

De la pantalla a la realidad: cinco narrativas de captación

Los expertos han identificado cinco narrativas principales que utilizan los grupos armados para atraer a los menores. Entre ellas, la normalización de la violencia, la exaltación de una masculinidad asociada al poder, la promesa de dinero fácil, la falsa idea de ofrecer una familia o hermandad y una peligrosa invitación a vivir solo el presente. Un estudio de caso realizado en un municipio del Cauca reveló la crudeza de este fenómeno: una encuesta a 40 estudiantes de un mismo colegio mostró que todos ellos habían recibido mensajes de un grupo armado a través de Facebook. «Antes de ese contacto los menores ya habían sido identificados en sus comunidades», detalló Charles, evidenciando que la captación digital no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia de perfilamiento previo en sus entornos físicos.

«Hablar de ‘reclutamiento digital’ puede ser impreciso, porque el reclutamiento termina ocurriendo en el mundo físico. Lo que sucede en internet es una fase previa de captación que complementa el control territorial de los grupos armados»

Matthew Charles, profesor Universidad del Rosario y director Fundación Mi Historia

El 2025 ha reportado el reclutamiento de más de 600 niños, niñas y adolescentes, una cifra que, según los expertos, apenas refleja la punta del iceberg. El gran desafío es que eliminar estos contenidos de internet no siempre es posible, ya que muchos, pese a ser perniciosos, no infringen directamente la ley. Por esta razón, la propuesta de Protocolo Nacional no solo busca una unidad especializada estatal para la prevención, sino que también hace un llamado a fortalecer la alfabetización digital y a promover conversaciones abiertas entre padres e hijos. La clave, coinciden los expertos, está en dotar a los menores de herramientas para reconocer los mensajes de manipulación y construir una respuesta coordinada que evite que más niños y niñas pasen de ser seguidores en una red social a víctimas de un conflicto que nunca debió tocar sus vidas.

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