La investigación por el asesinato de María Camila Potosí Gómez, de 21 años y con ocho meses de embarazo, se ha concentrado en una mujer identificada como Yulieth, quien sería la última persona que fue vista con la víctima antes de su desaparición. De acuerdo con el alcalde de Cali, Alejandro Eder, ambas mujeres se habrían conocido a través de un programa de madres gestantes, un vínculo que las autoridades están reconstruyendo para esclarecer los móviles del atroz crimen. El cuerpo de María Camila fue hallado cuatro días después de su desaparición, ocurrida el 16 de julio de 2026, en el corregimiento de La Buitrera, cerca de un río, con múltiples heridas de arma cortopunzante y evidentes signos de violencia.
La víctima fue vista por última vez en el sur de la ciudad cuando abordaba una motocicleta conducida por Yulieth, según testigos y registros de cámaras de seguridad. La brutalidad del caso ha generado conmoción nacional, especialmente por la hipótesis, aún no confirmada por Medicina Legal, de que la bebé que esperaba María Camila fue extraída de su vientre y permanece desaparecida, versión que sostiene la familia. Mientras tanto, la principal sospechosa se encuentra en calidad de interrogatorio por parte de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Metropolitana, sin que hasta el momento se haya definido su situación judicial.
Declaraciones del alcalde y avances de la investigación
El alcalde Alejandro Eder confirmó en declaraciones a Blu Radio que la mujer sospechosa está siendo interrogada y que las autoridades trabajan bajo la premisa de que este no es un delito aislado. “Tenemos entendido que sí se conocían y que se habían conocido, aparentemente, a través de un programa de madres gestantes. Esa es la información que continuamos construyendo y que pronto podremos dar completa a la opinión pública”, afirmó el mandatario.
“La información que me dieron esta mañana es que está en calidad de interrogatorio en este momento”.
Alejandro Eder, alcalde de Cali
Eder también advirtió sobre la posible existencia de una red criminal detrás del hecho. “Esto no es un delito que comete una sola persona. Esto tiene que haber una red de personas y estamos trabajando con mucho cuidado para poder dar con todos”, señaló. Las autoridades han pedido prudencia frente a versiones difundidas en redes sociales sobre la identidad y el papel de la mujer sospechosa, mientras la Alcaldía y la Fiscalía avanzan en la investigación para determinar si el crimen está relacionado con el tráfico de bebés, una hipótesis que cobra fuerza ante la desaparición del nonato.












