Petro traslada la espada de Bolívar a la Quinta en acto de cierre en Bogotá

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En un acto cargado de simbolismo político y a menos de dos semanas de entregar el poder, el presidente saliente Gustavo Petro trasladó la espada de Simón Bolívar desde la Casa de Nariño hasta la Casa Museo Quinta de Bolívar, en el centro de Bogotá. La movilización, que tuvo lugar el viernes 24 de julio de 2026, coincidiendo con el aniversario del nacimiento del Libertador, contó con la participación de simpatizantes del petrismo y jóvenes universitarios que portaban banderas de Colombia y del extinto grupo guerrillero M-19. El mandatario, quien concluye su mandato el próximo 7 de agosto, convirtió el evento en un llamado a la resistencia contra el gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, a quien calificó públicamente como «virrey ilegítimo».

La jornada comenzó con la salida de la espada del Palacio Presidencial, donde había permanecido resguardada durante los últimos cuatro años, desde 2022, cuando Petro la empuñó durante su ceremonia de investidura. A través de sus redes sociales, el presidente informó: «Rumbo a la quinta de Bolívar con la espada. Muchas y muchos jóvenes han salido de las universidades a acompañarnos. Nos acompaña el pueblo libre. La Libertad no ha muerto, vivirá». El recorrido culminó en la Quinta de Bolívar, lugar donde la espada fue originalmente robada en 1974 por el M-19, y donde Petro pronunció un encendido discurso político como parte del cierre de su administración.

Un símbolo de independencia y resistencia

La espada de Simón Bolívar, que participó en las campañas libertadoras de Colombia, Venezuela, Bolivia, Perú y Ecuador desde 1810 hasta 1819, tiene una historia reciente marcada por la toma guerrillera. El 17 de enero de 1974, miembros del M-19, entre ellos Álvaro Fayad, sustrajeron el arma de la Quinta de Bolívar, manteniéndola en su poder durante 17 años. No fue sino hasta enero de 1991 que fue devuelta en una ceremonia encabezada por Antonio Navarro Wolf y el presidente César Gaviria, tras los acuerdos de paz con el gobierno de Virgilio Barco. Posteriormente, la espada pasó al Banco de la República hasta que en 2020 fue trasladada a la Casa de Nariño. Petro la volvió a empuñar el 1 de mayo de 2025, durante el Día Internacional de los Trabajadores en la Plaza de Bolívar.

«El 7 de agosto termina la independencia nacional de Colombia. Hemos dado el segundo grito de dependencia. La Espada de Bolívar no puede ser cuidada por un virrey ilegítimo. Que el pueblo de Colombia aliste la resistencia para conseguir la segunda independencia de la Gran Colombia. Viva Colombia libre»

Gustavo Petro, presidente de Colombia, en discurso en la Quinta de Bolívar

El acto de devolución de la espada se enmarca en el complejo trasteo de la Casa de Nariño previo a la posesión presidencial del 7 de agosto de 2026, cuando Abelardo de la Espriella asumirá el cargo. Con este gesto, Petro busca dejar un mensaje político contundente a sus seguidores, interpretando la entrega del poder como el fin de la independencia nacional y el inicio de un periodo que, según sus palabras, requerirá un «segundo grito de independencia». La espada de Bolívar, que ha sido tanto un emblema de la gesta emancipadora como de la lucha guerrillera, vuelve así a su lugar de origen en medio de una profunda polarización política.

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