La necropsia practicada al cuerpo de Natalia Villalba, modelo y diseñadora de 36 años, confirmó que su muerte fue causada por un politraumatismo contundente craneoencefálico y descartó de manera definitiva las versiones que circularon sobre un presunto desmembramiento. El feminicidio ocurrió el 18 de junio de 2026 en un apartamento del barrio Chicó, al norte de Bogotá, y el cadáver fue hallado cuatro días después, el 22 de junio, dentro de una maleta que estaba en la ducha con el agua abierta, un hallazgo que inicialmente generó especulaciones sobre la forma en que fue ocultado.
Según el informe de Medicina Legal, la víctima presentaba dos fracturas en el cráneo, fractura de mandíbula en dos segmentos, múltiples heridas contundentes en la cabeza, fractura de tórax y numerosos hematomas en todo el cuerpo. Las lesiones fueron ocasionadas con un objeto contundente, similar a un utensilio de cocina, que le propinaron repetidos golpes. La madre de Natalia, Claudia Villalba, reveló detalles de la información que recibió por parte de las autoridades: “el tipo le dio muchos golpes, y ahí fue que la mató. No, no me dijo más porque, pues imagínate tú”, declaró visiblemente consternada.
Detalles de la investigación y la captura del presunto responsable
La Fiscalía investiga el caso como feminicidio agravado y ha imputado al ciudadano británico Foster Martinson, quien presuntamente es el responsable del crimen. Martinson, de acuerdo con el expediente, ingresó al edificio donde residía la víctima a las 10:33 de la mañana del 18 de junio y salió a la 1:23 de la tarde, permaneciendo aproximadamente tres horas en el lugar. Durante ese lapso, según las pruebas recopiladas, cambió su ropa, arrojó algunas prendas y se llevó el celular de Natalia, además de usar un nombre falso al registrarse en el libro de visitantes.
Tras cometer el homicidio, el acusado acudió a un bar irlandés, recorrió un centro comercial y luego regresó a su hotel antes de viajar a Ecuador. Fue detenido en Quito tras cruzar la frontera con documentación falsa, y posteriormente expulsado a Colombia, donde actualmente se encuentra recluido en la cárcel La Picota de Bogotá. Además del feminicidio agravado, se le imputa el delito de destrucción, supresión u ocultamiento de elemento material probatorio, por las acciones que habría realizado para ocultar el cuerpo y las evidencias.
“el tipo le dio muchos golpes, y ahí fue que la mató. No, no me dijo más porque, pues imagínate tú”
Claudia Villalba, madre de la víctima
La madre de Natalia Villalba también contó que su hija atravesaba un momento de nuevos proyectos personales y profesionales, y que nada hacía presagiar el trágico desenlace. La investigación continúa con el análisis de registros de cámaras de seguridad, testimonios de allegados y las comunicaciones que existieron entre la víctima y el presunto feminicida, mientras la familia clama justicia y pide que el caso no quede en la impunidad.












