El exfiscal General de la Nación, Francisco Barbosa, arremetió contra sectores políticos afines al Gobierno de Gustavo Petro que han puesto en tela de juicio los nombramientos anunciados por el presidente electo Abelardo de la Espriella. En una serie de declaraciones publicadas en su cuenta de la red social X, Barbosa recordó la alta rotación de funcionarios durante el cuatrienio del presidente Petro, un dato que, según dijo, evidencia una falta de idoneidad en las designaciones pasadas. “Me sorprende el petrismo pidiéndole solvencia e idoneidad a los nombramientos anunciados por el presidente @ABDELAESPRIELLA. Debe recordarse que en el nefasto gobierno de Petro hubo 65 ministros y 140 viceministros durante el cuatrienio. En promedio, un cambio de ministro cada 22 días y de viceministro cada 11. La gran mayoría de esos funcionarios sin formación de ningún tipo”, afirmó el exfiscal.
Las declaraciones de Barbosa se dan en medio de la transición presidencial, en la que De la Espriella, quien fue electo como nuevo mandatario, se encuentra conformando su gabinete ministerial. Precisamente, los nombramientos de Elsa Noguera como ministra y de Mauricio Gómez Amín al frente de la cartera de Comercio, Industria y Turismo han generado fuertes críticas desde las filas del Pacto Histórico. La congresista María Fernanda Carrascal, del partido de gobierno, ha sido una de las voces más duras contra estas designaciones, señalando presuntos vínculos con estructuras políticas tradicionales del Caribe y con casos de corrupción.
Los cuestionamientos del petrismo y los casos señalados
En sus intervenciones, Carrascal vinculó a Elsa Noguera, quien fue ministra durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, alcaldesa de Barranquilla y gobernadora del Atlántico, con el clan Char, una influyente familia de la Costa Caribe. “Ella es de la casa Char, un clan familiar con una de las maquinarias políticas y electorales más potentes que tiene este país. Clan que tiene dentro de su historial uno de los hechos recientes más lamentables si se trata de corrupción: haberse quedado con setenta mil millones que debían conectar a los niños y niñas de la ruralidad de este país”, aseguró la congresista. Respecto a Mauricio Gómez Amín, excongresista y abogado, Carrascal lo acusó de pertenecer a la “política tradicional del Caribe” y de haber protagonizado “debates panditos en el Congreso”. “Su nombre ha aparecido en múltiples controversias políticas y periodísticas, entre ellas cuestionamientos por el uso de la llamada mermelada, por presuntas prácticas clientelistas, por su cercanía con poderosas estructuras políticas de la región”, puntualizó.
“Guerrero sabía de lo fraudulento de los medios que estaba utilizando, tenía pleno conocimiento de la falsedad condensada en tales títulos académicos, aun así, decidió anexarlos a su hoja de vida con el propósito de engañar al servidor público nominador”.
Fiscalía General de la Nación, sobre Juliana Guerrero
El cruce de acusaciones se da también en un contexto salpicado por otro caso que involucra al petrismo: la investigación contra Juliana Guerrero, quien supuestamente tramitó de forma irregular títulos académicos para acceder al Viceministerio de Juventudes del Ministerio de Igualdad y Equidad, cargo que el presidente Petro pretendía asignarle. La Fiscalía radicó escrito de acusación en su contra por los delitos de fraude procesal y falsedad ideológica. En el documento, el ente acusador señaló que Guerrero “sabía de lo fraudulento de los medios que estaba utilizando, tenía pleno conocimiento de la falsedad condensada en tales títulos académicos, aun así, decidió anexarlos a su hoja de vida con el propósito de engañar al servidor público nominador”. Este antecedente, junto con la cifra de 65 ministros y 140 viceministros en cuatro años, es el principal argumento de Barbosa para defender que el petrismo carece de autoridad moral para cuestionar los nombramientos del nuevo gobierno.












