El dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) Alexander Mejía Cuéllar fue asesinado a tiros en la noche del 24 de julio de 2026 en el barrio Nueva Floresta de Cali, Valle del Cauca, en un ataque armado que también dejó herida a su compañera sentimental, cuya identidad no ha sido revelada por las autoridades. El hecho ocurrió aproximadamente a las 7:00 de la noche, cuando sujetos no identificados que se movilizaban en una motocicleta dispararon repetidamente contra la víctima, quien falleció en el lugar, mientras que la mujer fue trasladada de urgencia a un centro asistencial donde permanece bajo observación médica, según informó Caracol Radio. El reporte del caso fue firmado por Fabián Cuero Velásquez, funcionario de Policía Judicial del Eron.
Mejía Cuéllar, quien se había posesionado como dragoneante el 19 de enero de 2001, acumulaba 25 años y 6 meses de servicio al momento de su muerte. Las autoridades no han informado sobre amenazas previas ni móviles del crimen, que permanece en investigación y ha sido calificado como una noticia en desarrollo. Este asesinato se suma a un preocupante patrón de violencia contra funcionarios del Inpec, que el 3 de octubre de 2025 ya había registrado un ataque sicarial en las afueras de la cárcel La Modelo de Bogotá, perpetrado por cuatro personas en dos motocicletas a las 6:30 de la mañana.
Contexto de violencia contra el Inpec
En el ataque a la cárcel Modelo de Bogotá, ocurrido el 3 de octubre de 2025, perdió la vida el dragoneante Miguel Llano Muñoz y resultaron heridos Jefferson Páez Vásquez, Carlos Navarrete Martínez y un tercer funcionario no identificado. Sobre ese suceso, el director general del Inpec, teniente coronel Daniel Fernando Gutiérrez, declaró que el ataque fue “algo muy rápido, a quemarropa y de manera indiscriminada”. La institución emitió un comunicado en el que “lamenta profundamente estos hechos y los rechaza de manera categórica”, al tiempo que “reitera nuestro compromiso con la seguridad de nuestros funcionarios y mantendremos informada a la ciudadanía sobre el desarrollo de esta situación”.
La violencia contra el personal del Inpec se da en medio de un escrutinio mediático creciente por irregularidades en traslados de internos y falta de trazabilidad de reclusos, como el caso de alias “Pocho”. La Dirección General del Inpec, bajo el mando del teniente coronel Daniel Fernando Gutiérrez, ha rechazado los ataques y afirmado que no quedarán impunes, mientras que los protocolos de seguridad en la zona de la cárcel La Modelo fueron reforzados tras el hecho de octubre de 2025.












