Dos nuevos asesinatos de líderes sociales y comunales enlutan a Colombia. Esteban de Jesús Cárdenas García, conocido como «Chapolo», presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Kilómetro 28, sector La Virgen en Tibú, Norte de Santander, fue asesinado el 25 de julio de 2026 cuando se dirigía al corregimiento La Gabarra. Hombres armados lo interceptaron y le dispararon en repetidas ocasiones, causándole una herida mortal en la cabeza. Un día antes, el 24 de julio, en Pereira, Risaralda, Arnobio Pérez, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio ZEA, en la comuna Río Otún, fue ultimado en la calle 19 con carrera Primera, también por disparos de desconocidos que lo dejaron sin vida en el lugar.
La Defensoría del Pueblo había emitido alertas por el riesgo que corrían estos líderes en sus territorios. Para Tibú, la Alerta Temprana Inminente ATI 017/25 advertía sobre la confrontación entre grupos armados ilegales en el Catatumbo, una región que el organismo califica como un corredor estratégico fronterizo próximo a Venezuela, con presencia del ELN, el Frente 33 Bloque Magdalena Medio-EMBF y otras organizaciones locales. En el caso de Pereira, la Alerta Temprana AT 041/20 y su seguimiento 009/22 señalaban el control territorial que ejercen grupos como el EGC (Clan del Golfo), La Cordillera, La Oficina y Los Rolos, con homicidios, desapariciones y extorsiones como patrón delictivo.
Una ola de violencia que no cesa
Con el asesinato de Esteban Cárdenas, la cifra de líderes y defensores de derechos humanos asesinados en Colombia asciende a 86 en lo que va de 2026. El homicidio de Arnobio Pérez elevó la cuenta a 85, apenas un día antes. Ambos casos reflejan la persistente vulnerabilidad de quienes ejercen liderazgo social y comunal en zonas donde el Estado no logra contener la violencia armada. La comunidad de Tibú, según fuentes locales, había solicitado garantías de seguridad tras la muerte de Cárdenas, quien antes de recibir el disparo fatal convocó a sus vecinos en un intento desesperado por evitar la agresión.
«La población civil enfrenta un alto riesgo por la confrontación entre actores armados», señaló la Defensoría del Pueblo sobre la situación en Tibú y el Catatumbo.
Defensoría del Pueblo
«El riesgo persiste y es necesario reforzar las acciones institucionales para prevenir y proteger a la población civil», advirtió el organismo en relación con Pereira.
Defensoría del Pueblo
Arnobio Pérez era reconocido como militante activo del Partido de la U, mientras que Esteban Cárdenas ejercía su liderazgo en una vereda ubicada en el kilómetro 28, zona de influencia del Catatumbo donde las economías ilícitas y la movilidad irregular de grupos armados han sido una constante. La jurisdicción de seguridad en Tibú corresponde a la Segunda División del Ejército colombiano, que hasta el momento no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos. Mientras tanto, organizaciones defensoras de derechos humanos exigen acciones inmediatas para frenar esta escalada de violencia que ya deja 86 líderes asesinados en el año.












