Un angustiante episodio de violencia e intimidación se registró en la tarde del sábado 25 de julio de 2026 en Ibagué, cuando un presunto cobrador de la modalidad ilegal de préstamos ‘gota a gota’ interceptó y agredió físicamente al conductor de una buseta de la ruta 23, en un hecho que fue captado en video por uno de los pasajeros. El incidente, que ocurrió aproximadamente a la 1:30 de la tarde, ha encendido las alarmas por la creciente operación de estos prestamistas informales en la ciudad y las prácticas coercitivas que emplean para el cobro de deudas.
Según la denuncia ciudadana, el agresor, que aún no ha sido identificado oficialmente por las autoridades, se desplazaba en una motocicleta de placa GBI 72E cuando detuvo de manera violenta la buseta que realizaba su recorrido habitual. Sin mediar palabra, el motociclista abrió la puerta del vehículo e increpó al conductor con palabras ofensivas, exigiéndole el pago de la deuda. En un primer momento, el agresor se retiró, pero regresó instantes después con un palo de escoba modificado, con el que agredió físicamente al conductor, quien intentó defenderse. La escena, presenciada por varios pasajeros, entre ellos una mujer y un menor de edad, generó una gran conmoción y alarma en el espacio público.
Intervención de un pasajero y amenazas posteriores
La situación pudo escalar a mayores consecuencias gracias a la oportuna intervención de un pasajero que, al ver la agresión, se identificó como parte de la Fuerza Pública. El testigo manifestó “que hacía parte de la Fuerza Pública y que podía solicitar la presencia policial en el sitio”, lo que logró disuadir al agresor. Ante la advertencia, el presunto cobrador se retiró del lugar, pero no sin antes proferir amenazas en voz baja contra el conductor y los presentes, según consta en el relato del denunciante anónimo.
El denunciante, preocupado por la seguridad de la comunidad y la recurrencia de estos hechos, entregó a las autoridades y a la comunidad los datos de la motocicleta involucrada, con placa GBI 72E, para facilitar la identificación del agresor. Hasta el momento del presente reporte, no se ha emitido un pronunciamiento oficial por parte de la Policía Metropolitana de Ibagué ni de las autoridades judiciales sobre el inicio de investigaciones formales. Este hecho se suma a otras denuncias que evidencian el crecimiento de la operación de prestamistas ilegales en la capital del Tolima, que recurren a la intimidación y la violencia como herramientas de cobro, afectando la tranquilidad de los ciudadanos en espacios públicos concurridos.












