En un nuevo episodio de la tensa transición política en Colombia, el presidente Gustavo Petro calificó a su sucesor Abelardo de la Espriella como “presidente ilegítimo de Colombia”, luego de que una investigación del diario The New York Times revelara presuntos vínculos entre el mandatario electo y transferencias de fondos provenientes del empresario Alex Saab, destinadas a pagar abogados. La declaración, difundida a menos de dos semanas de la posesión presidencial, se suma a las reiteradas denuncias de fraude electoral que Petro ha esgrimido desde los comicios de 2026.
En una extensa declaración publicada en su cuenta de la red social X, el presidente saliente argumentó que nunca recibió apoyo de Saab, a quien calificó como “un estafador de derechas de Barranquilla”, y señaló que quienes antes lo atacaban ahora respaldan a De la Espriella. Petro afirmó que durante cuatro años la prensa colombiana supuso que él era financiado por Saab, pero negó tajantemente cualquier contacto o vínculo con el empresario, precisando que no permitió que dineros del gobierno de Nicolás Maduro entraran en su actividad política porque eso “sería acabar con la soberanía nacional de Colombia”.
La investigación del New York Times y el memorando de la fiscalía de Nueva York
El reportaje del periódico estadounidense reveló un memorando de la fiscalía de Nueva York que detalla transferencias de fondos de Alex Saab, testaferro del régimen venezolano capturado en Estados Unidos, para pagar juristas, con intermediarios y beneficiarios ocultos. Dichas operaciones habrían involucrado a Abelardo de la Espriella, quien recientemente indagó con un fiscal federal de EE.UU. si enfrentaba una investigación formal, encuentro en el que se le informó que no tenía cargos judiciales. Petro sostiene que los antecedentes de De la Espriella en Estados Unidos son graves, pero peores en Colombia, mencionando vínculos con narcoparamilitarismo, dinero de equipos de comunicaciones y recursos de EPS.
“Durante cuatro años la prensa colombiana supuso que yo era financiado por Saab porque éste era un colaborador de alto nivel del presidente Maduro. Ni dejé que dineros de Maduro o su gobierno entraran en forma de apoyo a mi actividad política, me parecía que eso era acabar con la soberanía nacional de Colombia, ni mucho menos permití algún contacto con Saab, al que consideraba un estafador de derechas de Barranquilla”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En su mensaje, Petro también se dirigió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que está completamente seguro de que Trump nunca supo a quién apoyó realmente y que creyó que De la Espriella era un ciudadano estadounidense militante de la derecha de ese país, siendo “su mejor opción para controlar a Colombia y Venezuela”. El mandatario colombiano reiteró que en el mundo aún no se sabe que hubo fraude en Colombia, que se usó territorio estadounidense para cometerlo y que favoreció a alguien que colaboró con el narcotráfico “en su versión más genocida, no simplemente como abogado de cuello blanco perfumado, sino como su amigo y socio”.
“Yo estoy completamente seguro que Donald Trump nunca supo a quien realmente apoyó y lo hizo presidente en Colombia; se creyó de verdad como millones de colombianos que era un tigre y como le dijeron que era un ciudadano estadounidense militante de la derecha estadounidense, creyó que era su mejor opción para controlar a Colombia y Venezuela”.
Gustavo Petro
Pese a la dureza de sus acusaciones, Petro instruyó a la fuerza pública para que cuide la vida de De la Espriella y su familia, orden que dijo haber escrito desde que el abogado era candidato presidencial. No obstante, advirtió a Trump que le hizo un gran daño a Colombia y a la Gran Colombia al escoger “un squifo de la mafia como presidente extranjero de Colombia”. Petro instó a las autoridades judiciales de Estados Unidos y Colombia a actuar, y pidió que se inicien debates en los Congresos de ambos países.
El presidente saliente recordó que durante diez años fue amenazado por sus denuncias en el Congreso contra De la Espriella, y que uno de sus debates fue eliminado de la plataforma YouTube. Mientras la transición se acerca a su fecha clave, las declaraciones de Petro profundizan la crisis política y abren interrogantes sobre la legitimidad del próximo gobierno, en medio de una investigación que aún no tiene cargos formales contra el presidente electo, pero que ya ha sacudido el escenario político colombiano.












