Actor Gustavo Angarita denuncia intento de homicidio tras robo con escopolamina en Bogotá

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El actor y director de cine colombiano Gustavo Angarita Jr. denunció haber sido víctima de un violento robo con sumisión química en el barrio Galerías de Bogotá, un hecho que calificó como un intento de homicidio. Según relató el artista a través de sus redes sociales la mañana del sábado 25 de julio de 2026, los hechos ocurrieron el día anterior, cuando al salir de su vivienda para hacer una compra en un supermercado cercano, fue interceptado por dos personas que lo abordaron mencionando su trabajo actoral con la frase «usted es el gringo de la película». En cuestión de minutos, los delincuentes le aplicaron escopolamina, una sustancia que le hizo perder la memoria y el control total de sus acciones, permitiendo que los asaltantes lo persuadieran para cambiarse de ropa y acostarse en su propia cama mientras saqueaban el domicilio.

Tras despertar en su hogar completamente desorientado, Angarita Jr. encontró el lugar en un estado de caos absoluto, con evidencias de que los criminales no solo se habían llevado sus pertenencias, sino que también habían hecho una «fiesta» en el lugar, consumiendo bebidas alcohólicas y dejando cervezas tiradas por el suelo. El botín incluyó aproximadamente 200 euros en efectivo, documentos personales, un computador portátil, su teléfono celular y otros objetos de valor. El actor fue trasladado de urgencia a un hospital, donde permaneció bajo observación médica, y el profesional que lo atendió fue contundente: debido al riesgo de una sobredosis, si sus condiciones físicas no hubieran soportado la dosis, el desenlace podría haber sido fatal.

«Es un intento de homicidio, literalmente, me dijo el médico, porque si se hubiera pasado la dosis, me hubieran matado».

Gustavo Angarita Jr., actor y director de cine

Una experiencia traumática que reaviva el debate sobre la inseguridad

El relato de Angarita Jr. no solo describe la crudeza del ataque, sino también las secuelas físicas y emocionales que enfrenta, incluyendo una sensación de vulnerabilidad y temor persistente que lo llevó a cuestionar la seguridad en la capital colombiana. Según su testimonio, la memoria se corta por completo durante los momentos clave del delito, y la mayor dificultad fue reconstruir lo ocurrido, hasta el punto de que le tomó cerca de media hora recordar el número telefónico de su esposa para pedir ayuda.

«Hoy siento que en la ciudad no tenemos la más mínima seguridad».

Gustavo Angarita Jr., actor y director de cine

Además, el actor criticó duramente los trámites para interponer la denuncia, calificándolos como complejos y poco eficaces para las víctimas, mientras advirtió sobre la presencia de estructuras organizadas detrás de estos casos y pidió que las autoridades investiguen el uso de sustancias químicas para someter a las víctimas. Este nuevo episodio de inseguridad en Bogotá reavivó el debate sobre la creciente ola de delitos que utilizan la sumisión química como herramienta, dejando a la ciudadanía en un estado de alerta constante.

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