Ocho delincuentes armaron un cerco de terror durante la madrugada del domingo 26 de julio en el exclusivo barrio Alto Prado, al norte de Barranquilla. El grupo logró ingresar al edificio Plaza Real, ubicado en la carrera 52 # 82-54, y tras someter al vigilante y amordazar a los residentes, permaneció cerca de tres horas saqueando varios apartamentos sin que las autoridades lograran su captura.
Las autoridades investigan cómo los criminales vulneraron la seguridad del edificio. Según versiones de testigos, los ocho hombres llegaron en varios vehículos hasta el parqueadero, donde, sin que se haya podido esclarecer si el vigilante autorizó el ingreso o si existió una falla en los protocolos de acceso, lograron entrar. Una vez dentro, subieron directamente al noveno piso, que se encontraba desocupado por trabajos de remodelación, y desde allí comenzaron a descender a otros apartamentos. El portero del edificio también fue sometido para impedir que alertara a las autoridades.
Acción planificada y violento sometimiento
El grupo, armado con armas de fuego, golpeó las puertas de varios apartamentos y, al ingresar, redujo a las familias con violencia. Los residentes fueron amordazados y atados, mientras los delincuentes registraban minuciosamente cada inmueble en busca de dinero y objetos de valor. El hecho afectó a un número de entre cuatro y seis apartamentos, aunque las víctimas aún realizan el inventario de lo robado. Entre los elementos hurtados se encuentran dinero en efectivo, joyas, dispositivos electrónicos y divisas extranjeras.
Los testimonios recogidos por las autoridades indican que los responsables podrían haber actuado con información previa sobre las víctimas. En uno de los apartamentos, los delincuentes exigieron divisas a una familia que acababa de regresar de un viaje, lo que sugiere que se había filtrado información sobre su llegada o sus posesiones. Este detalle es una de las líneas de investigación más fuertes que maneja la policía.
«El vigilante manifestó no saber cómo ingresaron los delincuentes. Se analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad y los testimonios de las víctimas para determinar si hubo complicidad interna o un error en los protocolos de acceso.»
Fuente de las autoridades, bajo reserva de identidad
El edificio Plaza Real cuenta con un sistema de videovigilancia, cuyas grabaciones están siendo analizadas por los investigadores para intentar identificar los rostros y los vehículos utilizados por la banda. Las autoridades tampoco han confirmado la identidad de los responsables ni el valor total de lo sustraído, aunque se espera que en las próximas horas las víctimas completen su inventario. El caso ha generado conmoción en el barrio Alto Prado, una zona de alto estrato y normalmente tranquila, donde los residentes exigen mayor seguridad y una investigación rápida que permita dar con el paradero de los delincuentes.












