El presidente electo Abelardo de la Espriella despachará desde el Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe en Medellín, como parte de una estrategia de descentralización del Ejecutivo. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ofreció este edificio departamental para que el mandatario entrante instale una sede presidencial paralela, buscando fortalecer la comunicación directa entre el gobierno central y las regiones.
La medida fue anunciada en conjunto por Rendón y De la Espriella, quienes destacaron la importancia de tener un gobierno cercano a las comunidades. “El señor presidente de la República va a despachar también desde Medellín, desde el palacio, nada más y nada menos que lleva el nombre de Rafael Uribe Uribe”, manifestó el gobernador, resaltando el carácter simbólico de la sede. Por su parte, el presidente electo agradeció el gesto: “El señor gobernador nos ha hecho un generoso ofrecimiento para que esa sede funcione en el palacio Rafael Uribe Uribe. Gracias, querido gobernador, por ese ofrecimiento y estoy feliz de poder despachar gran parte del tiempo desde aquí, desde Medellín”.
Un gobierno descentralizado y en las calles
El Palacio de la Cultura Rafael Uribe Uribe se convierte así en la primera sede alterna del despacho presidencial en Antioquia, sumándose a la estrategia de descentralización que también contempla sedes en Barranquilla y Cali. De la Espriella ratificó que a partir del 26 de julio de 2026, Barranquilla será sede permanente de la Presidencia, con despachos desde el Batallón Paraíso y el Palacio de la Aduana. La decisión responde a una promesa de campaña de gobernar desde las regiones y no desde un único centro de poder.
“Es un aire muy distinto y sobre todo que hay una gran capacidad de escucha, de entregar soluciones rápidas a las regiones”
Andrés Julián Rendón, gobernador de Antioquia
El mandatario electo afirmó tajantemente que su gobierno no estará “encerrada en los muros de un palacio” y que será “un gobierno en las calles, en los municipios, en la provincia, en los pueblos, en los departamentos y al lado de la gente”. Con esta medida, De la Espriella busca transformar la forma de ejercer el poder, llevando la administración central a los territorios y reduciendo la brecha entre el Estado y las comunidades locales.












