David Trespalacios, conocido en los círculos del poder como alias David ‘Swagger’, ha sido señalado como el gestor de una presunta red de corrupción que habría facilitado contratos multimillonarios a favor de las hermanas Juliana y Verónica Guerrero, personas cercanas al Gobierno de Gustavo Petro. De acuerdo con las investigaciones adelantadas por la revista Semana, que incluyen chats, testimonios y registros bancarios, ‘Swagger’ actuaba como intermediario entre empresarios y altos funcionarios de varios ministerios, cobrando comisiones del 10% del valor de cada contrato adjudicado. Los hechos, que comenzaron a esclarecerse en 2025, involucran a las carteras de Interior, Vivienda, Ambiente e Igualdad, así como a la Agencia Nacional de Tierras, el Fondo Colombia en Paz y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, con operaciones que se extendían entre Bogotá y la región Caribe.
Las pesquisas revelan un modus operandi meticuloso: David ‘Swagger’ cobraba hasta 35 millones de pesos por municipio en programas de mejoramiento de vivienda, mientras que una cita con las hermanas Guerrero tenía un costo de 1 millón de pesos. Empresarios que buscaban contratos estatales entregaron más de 600 millones de pesos, pero denunciaron que los negocios nunca se concretaron. Según fuentes bajo reserva citadas por El Colombiano, ‘Swagger’ se jactaba de tener “contactos y aliados en todos lados, sobre todo en el monte, y que por eso tuvo que irse de Cali”. Otra fuente señaló que el gestor habría amenazado a empresarios: “Se las pagaría, que él se encargaría de acabarnos y que incluso movería bodegas digitales con gente del Gobierno”.
El entramado de poder y las conexiones políticas
La figura de David ‘Swagger’ no era desconocida en el espectro político. Fue fotografiado en eventos junto a congresistas del Pacto Histórico como Johana Osorio y Oscar Benavides, así como con el exministro Edwin Palma e incluso con el presidente brasileño Lula Da Silva. Tanto Osorio como Benavides reconocieron haber coincidido con él en reuniones sociales y políticas, pero negaron conocer sus gestiones contractuales. El diputado petrista Ferney Lozano, por su parte, declaró que su intervención se limitó a conseguir el contacto de una empresa de aviación para trasladar al entonces candidato Petro en 2021. Sin embargo, un episodio en el Fondo Colombia en Paz, donde ‘Swagger’ presentó una bolsa de dinero en efectivo, habría provocado el distanciamiento entre él y las hermanas Guerrero, según fuentes cercanas a la investigación.
Las hermanas Juliana y Verónica Guerrero ya habían estado en el centro de la polémica por presunta falsificación de títulos profesionales, y el presidente Petro las había defendido en el pasado. Ahora, ante las nuevas revelaciones, el mandatario se ha distanciado. En sus redes sociales, Petro escribió: “El jefe de jefes parece que se tiró los negocios porque piensa en cosas diferentes a la codicia”, en una aparente referencia al entramado. El presidente instó a la Fiscalía a investigar los hechos, mientras que el secretario de Transparencia, Andrés Idárraga, pidió no limitar las pesquisas a la falsedad documental, sino profundizar en el posible tráfico de influencias y corrupción.
“El jefe de jefes parece que se tiró los negocios porque piensa en cosas diferentes a la codicia”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Las hermanas Guerrero, por su parte, anunciaron que denunciarán a los empresarios que las señalan y que no darán más declaraciones al respecto. Mientras tanto, la investigación avanza en la Fiscalía, y se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el alcance de esta red que, según los indicios, logró infiltrar ministerios clave del Gobierno Petro para gestionar contratos a cambio de comisiones, pagos en efectivo y transferencias a cuentas de ahorro. El caso amenaza con salpicar a altos funcionarios y pone en entredicho la promesa de transparencia del actual Ejecutivo.












