El exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, lanzó una dura crítica contra el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, luego de que este calificara al islam como una “gran amenaza para la humanidad” durante una entrevista radial. A través de su cuenta oficial en X, Carrillo exigió una disculpa pública del mandatario electo hacia los aproximadamente 2.000 millones de personas que profesan la fe islámica en todo el mundo, señalando que comentarios como esos no solo revelan ignorancia, sino que contradicen el discurso de respeto religioso que De la Espriella ha intentado construir.
Las declaraciones que desataron la polémica
La controversia se originó tras una entrevista que Abelardo de la Espriella concedió a Caracol Radio, en la que abordó su visión religiosa y estableció una diferenciación explícita con el islam. En la conversación, el presidente electo afirmó: “Yo soy católico, pero tengo una visión ecuménica de la religión. Respeto todo y me gusta”. Sin embargo, al ser cuestionado por el conductor sobre si consideraba al islam una amenaza para el mundo, De la Espriella respondió sin titubeos: “No, eso sí me parece una gran amenaza para la humanidad. Más que una religión, es un fundamentalismo, un radicalismo”. Estas palabras generaron un inmediato rechazo por parte del exfuncionario y de diversos sectores que defienden la libertad de culto.
“¿Cuándo se va a disculpar @ABDELAESPRIELLA con los 2.000 millones de seres humanos que abrazan la fe del islam?”
Carlos Carrillo, exdirector de la Ungrd, en su cuenta de X
En una publicación que se volvió viral, Carrillo no solo pidió una retractación, sino que arremetió contra la coherencia del discurso del presidente electo. “Es imposible hablar de libertad de culto cuando el presidente de la República no tiene problema en calificar de amenaza a una de las religiones con más fieles en la Tierra. No solo demuestra su enorme ignorancia, también pone en evidencia lo falso de su supuesto respeto a la espiritualidad”, escribió el exdirector de la Ungrd en la misma red social.
El trasfondo de la conversión religiosa de De la Espriella
Las declaraciones de Abelardo de la Espriella reavivan el debate sobre los límites de los líderes políticos al referirse a creencias religiosas, especialmente en un país como Colombia, donde la Constitución consagra la libertad de culto y la separación entre Iglesia y Estado. El presidente electo ha hecho de su conversión al catolicismo un eje de su relato personal: llegó a definirse como ateo durante décadas y afirmó que su cambio fue resultado de una experiencia espiritual tras la muerte de una persona cercana. En 2017, incluso justificó su matrimonio católico con la frase “Uno por amor hace estupideces y tonterías”, pese a que en aquel entonces no profesaba ninguna creencia. Durante la campaña electoral, ha mostrado escapularios y ha señalado que su esposa es católica practicante y que sus hijos fueron bautizados en la Iglesia católica.
Frente a este contexto, las palabras del mandatario electo sobre el islam han generado un fuerte contraste con su autoproclamada visión ecuménica. Mientras Carrillo y otras voces consideran que calificar a una religión como “amenaza” y “fundamentalismo” constituye una estigmatización peligrosa, De la Espriella no se ha pronunciado hasta el momento sobre la exigencia de disculpas. La polémica pone sobre la mesa la necesidad de que los líderes políticos moderen su lenguaje cuando abordan asuntos de fe, en un mundo cada vez más interconectado y diverso.












