El hurto de luminarias de alumbrado público en Bogotá registró un aumento del 39,4 por ciento durante el primer semestre de 2026, al pasar de 1.837 casos en el mismo periodo de 2025 a 2.561 este año. Así lo reveló la concejala Diana Diago, quien accedió a los datos mediante un derecho de petición radicado ante la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp). La funcionaria calificó la situación como alarmante y advirtió que la falta de iluminación en calles, parques y espacios públicos está agravando la inseguridad en la ciudad.
De acuerdo con el informe entregado por la Uaesp, las localidades más afectadas son Teusaquillo, con 573 reportes; Engativá, con 359; y Kennedy, con 325. Les siguen Chapinero (222), Puente Aranda (151), Suba (144), Los Mártires (139) y Usaquén (105). La concejala señaló que precisamente estos sectores concentran una alta actividad comercial, institucional y residencial, lo que hace más crítica la afectación para los ciudadanos que transitan o viven en esas zonas.
Cifras alarmantes en vandalismo
Además del hurto, el vandalismo contra la infraestructura del alumbrado público también deja cifras preocupantes. En lo corrido de 2026, la Uaesp reportó 3.983 luminarias reparadas por daños causados por actos vandálicos. Diago enfatizó que esta situación no puede ser vista como una simple travesura o un acto de protesta, sino como un atentado contra un bien público que afecta la calidad de vida de miles de bogotanos. “Cada luminaria vandalizada deja calles, parques y espacios públicos más oscuros, deteriora el entorno urbano y pone en riesgo la seguridad de quienes transitan por estos lugares”, afirmó.
“El robo de luminarias está dejando calles y parques más oscuros e inseguros. Ni los postes de luz se salvan de los ladrones. Mientras la inseguridad sigue creciendo, los delincuentes ahora también están dejando a barrios enteros sin iluminación, afectando la seguridad y la calidad de vida de los bogotanos”.
Diana Diago, concejala de Bogotá
La concejala ha impulsado iniciativas para endurecer las consecuencias contra los responsables. Entre ellas, una proposición en el Plan Distrital de Desarrollo para impedir el acceso a programas sociales a quienes causen daños a la infraestructura pública hasta que no reparen los perjuicios, y un proyecto de acuerdo para fortalecer las medidas contra el vandalismo. Su objetivo es que los costos de reparación no recaigan sobre la ciudadanía y que los responsables asuman las consecuencias de sus actos.
“Resulta preocupante que localidades con alta actividad comercial, institucional y residencial estén siendo las más afectadas por este fenómeno. La falta de iluminación termina favoreciendo a los delincuentes y poniendo en riesgo a miles de ciudadanos. Calles oscuras significan mayores oportunidades para la delincuencia. El Distrito debe fortalecer la vigilancia sobre esta infraestructura, judicializar a quienes se dedican al robo de luminarias y al vandalismo. No podemos permitir que la ciudad siga quedándose a oscuras por culpa de los delincuentes”, concluyó Diana Diago.
Diana Diago, concejala de Bogotá
La denuncia de la concejala pone de manifiesto un problema que va más allá del hurto de materiales: la afectación directa a la seguridad y la convivencia en los barrios. Mientras el Distrito evalúa las medidas, los bogotanos continúan expuestos a calles y parques que permanecen a oscuras, en medio de un incremento generalizado de la inseguridad.












