**Club grandes ponen presión por derechos de TV; advierten ilegalidad**

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El fútbol colombiano se encuentra al borde de una crisis institucional sin precedentes. El Grupo de los Ocho (G8), conformado por los clubes más laureados del país como Millonarios, Santa Fe, Atlético Nacional, Medellín, América, Deportivo Cali, Once Caldas y Junior, ha lanzado un ultimátum a la Dimayor: exigen una redistribución de las millonarias ganancias por derechos de televisión y advierten que no cederán su imagen si no se aceptan sus términos, una jugada que ya encendió las alarmas en el periodismo deportivo nacional. La asamblea extraordinaria de la Dimayor, citada para el miércoles 29 de julio, será el escenario donde se dirima esta disputa, justo cuando el actual contrato televisivo se acerca a su vencimiento en diciembre de 2026.

En el centro de la controversia está la petición de que el reparto de los ingresos futuros sea más favorable para estos ocho clubes, a los que se ha sumado Bucaramanga en la solicitud de cambios. Para presionar, el bloque de poderosos contrató al abogado Joe Bonilla y ha planteado la negativa a ceder sus derechos de imagen en la próxima negociación. Sin embargo, esta amenaza ha sido recibida con una fuerte advertencia por parte del reconocido periodista Carlos Antonio Vélez, quien considera que la medida roza la ilegalidad.

Advertencia de ilegalidad y sanciones

Carlos Antonio Vélez no se guardó nada al analizar la movida del G8. En sus declaraciones, el comunicador fue contundente al señalar que la Dimayor, como ente oficial reconocido por la Conmebol, es la única autoridad para regir el torneo. “Si a los ocho de Colombia no les dan lo que piden, van a montar una liga aparte, ¿entrarán en la ilegalidad? Entiendo que lo oficial es la Dimayor y su asamblea. Si esta determina mantener el estado de cosas y este grupo no lo acepta, quedará por fuera de juego… No es que no cedan sus derechos de imagen, es que entrarán en rebeldía y por estatutos tendrían que ser sancionados. Quedarían por fuera de la legalidad, así lo quieran matizar sus abogados. Y fuera de la Dimayor estarán fuera de copas Conmebol y demás”, advirtió.

“El arreglo es necesario, pero no con una daga en el cuello de los estatutos y de la soberanía de la asamblea. Siempre será mejor un mal arreglo que un buen pleito. Claro que es justa una repartición diferente, pero no a mano armada y a los empujones. Los estatutos son para todos y los aprobaron todos; por lo tanto, todos los deben respetar”.

Carlos Antonio Vélez, periodista deportivo

El escenario planteado por Vélez no es menor. De concretarse una ruptura, los ocho grandes quedarían por fuera de los torneos internacionales organizados por la Conmebol, como la Copa Libertadores y la Sudamericana, un costo que, según el analista, sería demasiado alto para cualquier club. La puja, que busca cambiar la distribución de una torta que se renegociará para la temporada post-2026, enfrenta a 36 clubes afiliados contra ocho grandes que históricamente han concentrado la mayor parte de la atención y los títulos, pero que ahora reclaman una tajada aún mayor.

De forma paralela a esta tensión en la cúpula, el conflicto también ha escalado en el plano del lenguaje. El Club Atlético Bogotá FC, un equipo con menor tradición pero con un aporte significativo a la cantera nacional, emitió un comunicado oficial para rechazar airadamente el calificativo de “equipos de garaje” utilizado por el periodista Javier Hernández Bonnet en medio de la discusión sobre el poder del G8. Los bogotanos defendieron su trabajo formativo y recordaron que de sus filas surgió Gustavo Puerta, jugador que participó en el último Mundial de fútbol, un argumento que busca poner en valor el aporte de todos los clubes al ecosistema del fútbol colombiano, más allá de los títulos y los grandes presupuestos.

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