El expresidente del Congreso Ernesto Macías Tovar rechazó de manera contundente la solicitud presentada por el senador electo Wadith Manzur para posesionarse de forma virtual o desde el centro de reclusión donde se encuentra detenido, al invocar el precedente de la excongresista Aída Merlano, a quien en 2018 se le negó una petición similar. Manzur, elegido por el Partido Conservador con más de 134.000 votos en Córdoba para la legislatura 2026-2030, fue capturado en marzo de este año por orden de la Corte Suprema de Justicia por su presunta participación en el megaescándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), mismo caso que mantiene presos a los expresidentes del Senado Iván Name Vásquez y de la Cámara Andrés Calle Aguas.
La defensa de Manzur solicitó autorización para que el congresista electo saliera temporalmente del lugar de reclusión antes del 20 de julio, fecha de instalación del nuevo Congreso, pero la petición fue negada. Ante esta situación, los abogados pidieron que la posesión se realizara de manera virtual o que el acto se trasladara al centro penitenciario. Sin embargo, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, explicó que la Secretaría General del Senado está estudiando jurídicamente la viabilidad de la posesión virtual, mientras que la ley (Ley Quinta de 1992) establece un plazo de ocho días para posesionarse tras la instalación, salvo causas de fuerza mayor. Henríquez declaró que «el secretario general está estudiando el tema. No es fácil. Él nos solicitó que nos trasladásemos allá y aquí jurídicamente están revisando el tema para proceder conforme a la Constitución Política y la ley».
«Para tenerlo presente: en 2018, Aída Merlano, por intermedio de sus abogados, solicitó posesionarse en la cárcel El Buen Pastor. Aún no había sido condenada. Nuestra respuesta fue negativa. Según la ley: la posesión de los congresistas debe realizarse en el Capitolio Nacional»
Ernesto Macías Tovar, expresidente del Congreso
El precedente de Aída Merlano, quien no pudo posesionarse el 20 de julio de 2018 por estar detenida en el caso de compra de votos y corrupción al sufragante conocido como ‘Casa Blanca’ en Barranquilla, es el principal argumento de Macías para oponerse a la petición de Manzur. En aquella ocasión, la presidencia del Senado, a cargo de Macías, negó la solicitud porque la ley exige que la posesión se realice en el Capitolio Nacional. Ahora, el caso de Manzur revive el debate sobre la flexibilización de los requisitos de posesión para congresistas privados de la libertad, mientras la Secretaría General del Senado evalúa si existe algún vacío jurídico que permita una excepción.
La decisión final podría sentar un precedente importante para futuros casos similares, en un contexto donde la corrupción en la Ungrd ha sacudido al Congreso colombiano. Mientras tanto, el reloj corre para Manzur, quien deberá posesionarse antes de que venza el plazo de ocho días o su curul quedaría en riesgo. La controversia, además de poner a prueba la interpretación de la ley, enfrenta posturas políticas: mientras algunos sectores piden flexibilidad ante la presunción de inocencia, otros defienden la rigurosidad del reglamento que exige la presencia física en el Capitolio Nacional para asumir una investidura popular.












