El reconocido entrenador risaraldense Juan Carlos Osorio, de 63 años, ha lanzado una propuesta que sacude el panorama del fútbol colombiano al manifestar su total disposición para asumir la dirección técnica de la Selección Colombia, incluso si ello implica recibir únicamente un salario mínimo como compensación económica. En declaraciones que reflejan un profundo compromiso con el desarrollo del balompié nacional, el estratega, nacido en Santa Rosa de Cabal, señaló que su principal motivación no es el aspecto financiero sino contribuir activamente a un ambicioso proyecto de renovación que requiere de urgencia el fútbol del país, priorizando la formación de talento y la implementación de una idea de juego clara y sostenible en el tiempo.
Osorio, quien ha dirigido a equipos de gran envergadura internacional como el Atlético Nacional, el São Paulo brasileño, el Wolverhampton de Inglaterra y la Selección de México, entre otros, dejó claro que su ofrecimiento tiene un carácter desinteresado y patriótico. El timonel, conocido por su meticuloso estudio táctico y su capacidad para potenciar jugadores jóvenes, subrayó que el reto de dirigir al combinado nacional en esta nueva etapa no debería medirse en términos económicos, sino en la oportunidad de estructurar un proceso a largo plazo que devuelva a Colombia a los primeros planos del fútbol mundial. Su planteamiento surge en un momento en que la Federación Colombiana de Fútbol analiza diferentes alternativas para el banquillo de la selección mayor.
Un llamado a la renovación profunda
El entrenador, que ha sido un estudioso constante de las metodologías de entrenamiento más avanzadas y que siempre ha abogado por la profesionalización de todas las áreas del deporte, detalló que su idea va más allá de los resultados inmediatos. Según explicó, su propuesta se centra en la creación de una escuela de juego que trascienda las convocatorias y que involucre un trabajo mancomunado con las divisiones menores, la liga local y los clubes formadores. «Lo que necesita el fútbol colombiano no es un salvador, sino un proyecto colectivo donde todos aporten, y yo quiero ser parte de esa solución, empezando por predicar con el ejemplo», afirmó el técnico, quien ve en la Selección el catalizador ideal para impulsar una transformación que beneficie a todo el ecosistema futbolístico del país.
«Estoy dispuesto a trabajar para la selección Colombia ganando un salario mínimo. No me mueve el dinero, sino la pasión por ver a nuestro fútbol crecer y renovarse. Es un proyecto de país que debemos construir entre todos.»
Juan Carlos Osorio, Entrenador de fútbol
La declaración de Osorio llega en un contexto de búsqueda de identidad para la Selección Colombia tras los últimos procesos mundialistas. Mientras la Federación evalúa distintos perfiles, el nombre del risaraldense resuena con fuerza no solo por su vasta experiencia internacional, sino por este gesto sin precedentes que pone el interés deportivo por encima de cualquier consideración salarial. Queda ahora en manos de los directivos del fútbol colombiano decidir si esta oferta cargada de simbolismo y vocación de servicio se materializa en un nuevo y esperanzador capítulo para la Tricolor.












