Comerciantes de bares y discotecas de la zona 21 del centro de Soacha bloquearon la autopista Sur durante más de dos horas en la tarde del 28 de julio de 2026, en protesta por un nuevo decreto municipal que les exige cerrar sus establecimientos a la 1:59 de la madrugada los fines de semana y vísperas de festivo. La movilización, que paralizó el tráfico vehicular e incluso el carril exclusivo de Transmilenio en hora pico, fue encabezada por Jenny Arias, gerente administrativa de La Cabaña Centro de Eventos e integrante del colectivo Gestores Nocturnos. Los manifestantes acusan al alcalde Julián Sánchez “Perico” de actuar de manera arbitraria y de emprender una persecución política contra el gremio por no haber apoyado su candidatura en elecciones pasadas.
Según explicó Jenny Arias, la medida se tomó como última alternativa ante la negativa del mandatario a sentarse a negociar. El gremio sostiene que existía un acuerdo previo con la administración para operar hasta las 3 de la madrugada, luego de que los comerciantes implementaran un plan de mejoramiento en la zona que incluye inversiones mensuales de entre 6 y 7 millones de pesos en seguridad y aseo. “Eso fue de manera arbitraria. Él dice que fue por un tema de basuras de la zona, cosa que tenemos todas las evidencias para demostrar que las basuras que él publica en sus redes sociales no son generadas por nuestro gremio, ya que nosotros, mientras desarrollamos la actividad, tenemos una persona que se encarga de dejar la zona limpia”, afirmó la vocera.
“El gremio de San Mateo sigue trabajando hasta las 3; en Bosa trabajan hasta las 5. No entendemos por qué esas represalias contra nosotros. En este momento, varios negocios han cerrado, otros han tenido que recortar su personal, otros ya pusieron en venta sus establecimientos. Son muchas las personas que dependen de la actividad que realizamos como gestores culturales”.
Jenny Arias, integrante del colectivo Gestores Nocturnos y gerente administrativa de La Cabaña Centro de Eventos
Acusaciones de persecución y silencio administrativo
Los comerciantes aseguran que el alcalde ha justificado la restricción horaria señalando incumplimientos en convivencia y aseo, pero el gremio ha presentado derechos de petición y solicitudes de audiencia sin obtener respuesta favorable. “Él ha manifestado que fue por no apoyar su candidatura y por eso está actuando así con nosotros. Dice que ha estado abierto al diálogo, pero no es cierto. Los acercamientos han sido negativos”, denunció Jenny Arias. La situación ha llevado al cierre definitivo de varios locales, al recorte de personal en otros y a que dueños de establecimientos pongan en venta sus negocios, mientras que en zonas cercanas como San Mateo y Bosa los horarios extendidos se mantienen vigentes, lo que profundiza el malestar del gremio de la zona 21.
Desde la administración municipal se argumentó que el bloqueo fue consecuencia del reiterado incumplimiento de los compromisos de convivencia y aseo por parte de los comerciantes, y que la medida busca garantizar el orden en el centro de Soacha. Sin embargo, los manifestantes insisten en que han aportado pruebas documentales y fotográficas que demuestran que los residuos que el alcalde publica en sus redes no provienen de sus establecimientos. El impacto del conflicto no solo se refleja en la pérdida de empleos y el deterioro de la oferta cultural nocturna, sino también en la paralización que sufrieron miles de ciudadanos durante la protesta, que evidenció la fractura entre el gremio y el gobierno local en medio de graves acusaciones de represalias políticas.












