Un juez de Bogotá condenó a 43 años de prisión a José Francisco Suárez de Ávila por el asesinato de su pareja, Sandra Patricia Gómez Cetina, ocurrido en octubre de 2023 en la localidad de Kennedy. El fallo, emitido en primera instancia, estableció que el hombre golpeó brutalmente a la víctima hasta dejarla inconsciente y luego la abandonó durante horas sin asistencia médica, simulando después un accidente doméstico para ocultar el crimen.
La agresión se registró el 8 de octubre de 2023 en la vivienda que la pareja compartía en el barrio Llano Grande. Según la investigación de la Fiscalía, Suárez de Ávila tomó a Sandra Patricia del cabello, la arrojó al piso y la golpeó con patadas hasta dejarla inconsciente. En lugar de solicitar ayuda de inmediato, el condenado la dejó en una habitación sin socorro alguno durante varias horas. Solo hasta la mañana del día siguiente, aproximadamente a las seis, la trasladó en un bicitaxi a un centro médico, donde la víctima falleció debido a un trauma craneoencefálico con hemorragia intracraneal masiva, según determinó la autopsia.
Condena ejemplarizante
Durante la lectura de la decisión, el juez del caso señaló que nada desvirtúa que la muerte de Sandra Patricia Gómez Cetina se produjo en virtud de una fuerte y brutal agresión sufrida el 8 de octubre de 2023 en horas de la tarde. La defensa del condenado argumentó que la muerte fue accidental, producto de una caída por escaleras, pero las pruebas, incluyendo las cámaras de seguridad del lugar que registraron el momento de la agresión, desvirtuaron completamente esa versión.
El juez impuso una pena de 43 años de prisión, aumentando 20 meses sobre la pena mínima debido a lo que calificó como una actitud inhumana y para nada solidaria de Suárez de Ávila frente a su compañera y víctima. El fallo destaca que, pese a la grave agresión física, Sandra Patricia estuvo varias horas inconsciente al interior de una pieza, sin socorro alguno, mientras el condenado solo la trasladó al hospital la mañana siguiente. Además, se le impuso una inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas por 20 años.
“El motivo por el cual a la pena mínima se le aumentan 20 meses corresponde a la actitud inhumana y para nada solidaria de José Francisco Suárez de Ávila frente a su compañera y víctima. Lo anterior obedece a que, pese a la grave agresión física que sufriera Sandra Patricia Gómez el 8 de octubre en horas de la tarde, solo hasta el día siguiente a las seis de la mañana fue trasladada a un centro médico”.
Juez del caso, durante la lectura de la decisión
La Fiscalía demostró durante el proceso que durante los siete meses previos al ataque existió un patrón de violencia física, psicológica y económica contra la víctima. El condenado intentó cambiar la versión de los hechos al momento de su captura, pero las evidencias, especialmente las grabaciones de las cámaras de seguridad, fueron contundentes. Actualmente, Suárez de Ávila permanece privado de la libertad en la Cárcel Distrital de Bogotá, y el juez negó cualquier beneficio judicial como detención domiciliaria o libertad condicional. La sentencia es de primera instancia y puede ser apelada por la defensa.












