El presidente electo Abelardo de la Espriella agradeció este jueves al Congreso de la República por la aprobación del traslado de la ceremonia de posesión presidencial a la ciudad de Cali, programada para el viernes 7 de agosto de 2026 alrededor de las 3:00 p.m. La decisión, que materializa un giro hacia la descentralización, fue ratificada tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, dos escenarios donde las mayorías respaldaron la proposición radicada por la congresista Carol Borda, del movimiento Salvación Nacional.
El acto central se llevará a cabo en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, un auditorio con capacidad para más de 2.500 personas, y una vez concluida la juramentación, el mandatario electo realizará un reconocimiento de tropas en el Cantón Militar Pichincha. «Valoro y agradezco profundamente que Senado y Cámara hayan aprobado el traslado del Congreso de la República a la ciudad de Cali para mi posesión presidencial», afirmó De la Espriella, quien añadió que con esta decisión se dará «el primer paso hacia una Patria Milagro verdaderamente descentralizada». El presidente electo también subrayó su compromiso de honrar a los soldados y policías durante la ceremonia militar.
Una decisión que divide al Congreso
La votación en el Senado arrojó 58 votos a favor contra 30 en contra, mientras que en la Cámara de Representantes el respaldo fue aún más contundente con 117 votos afirmativos y solo 7 en contra. No obstante, la medida no estuvo exenta de polémica. Inicialmente, la sede de la posesión había sido aprobada para Popayán, en el departamento del Cauca, pero fue el propio De la Espriella quien solicitó el cambio a Cali debido a la reciente actividad del volcán Puracé y los consecuentes cierres del aeropuerto de esa ciudad, lo que habría dificultado la logística del evento. «Un compromiso inquebrantable de honrar siempre a nuestros soldados y policías, que con valentía defienden la libertad, la democracia y la soberanía de la Nación», señaló el mandatario electo al referirse al acto castrense.
«Daremos el primer paso hacia una Patria Milagro verdaderamente descentralizada»
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
La decisión ha generado fuertes críticas desde sectores del petrismo y el Pacto Histórico, que tachan el traslado como un despilfarro. El senador Iván Cepeda y otros miembros de la coalición progresista anunciaron que no asistirán a la ceremonia en Cali, argumentando que el costo estimado de la medida, cercano a los 14.000 millones de pesos, es excesivo. El presidente saliente Gustavo Petro también se pronunció en contra de la iniciativa, al afirmar que el Congreso «se deja degradar» al sesionar en un «sitio de espectáculos». A pesar de las controversias, desde el equipo de De la Espriella se espera la presencia de varios jefes de Estado en lo que califican como el inicio de una nueva etapa de respeto por las instituciones y las regiones.












