La creadora de contenido y exreina de belleza barranquillera Michelle Char Fernández encendió el debate en redes sociales al cuestionar, a través de un video publicado en su cuenta de TikTok, la creciente promoción de péptidos por parte de influenciadoras y modelos que carecen de formación profesional en salud. Char, quien tiene una larga trayectoria en el mundo de la belleza y el modelaje, expresó su molestia ante lo que considera una práctica irresponsable, especialmente cuando la audiencia incluye a adolescentes y menores de edad que buscan alcanzar estándares físicos a toda costa.
En el clip, la también exreina mencionó su propia experiencia personal con múltiples dietas y métodos para adelgazar, desde consultas con nutricionistas en Barranquilla hasta intentos poco ortodoxos como el que relató con humor: “Oigan, hasta mi mamá me llevó para que un señor me hipnotizara para que dejara de comer y adelgazara. Claramente no me funcionó”. Con esta anécdota, Char busca evidenciar que ni siquiera ella, que ha recorrido ese camino, se siente autorizada para recomendar métodos rápidos de pérdida de peso.
El negocio de los péptidos sin respaldo profesional
El debate se centra en la tendencia cada vez más frecuente en TikTok y otras plataformas, donde influenciadoras promocionan péptidos, productos asociados a la pérdida de peso o a mejoras estéticas, sin tener un título en medicina, nutrición o cualquier área de la salud. Char fue contundente en su crítica: “Yo jamás, jamás, jamás en mi vida daría tips de cómo adelgazar de una manera rápida”. Y agregó con indignación: “¿Por qué están promoviendo los péptidos gente que nunca en la vida tiene un título, no tienen título de absolutamente nada?”.
“Los están vendiendo y comienzan a decir: ‘Si quieres tener esto, si quieres cara, si quieres esto’. ¿Qué les pasa? ¿Qué les pasa?”
Michelle Char Fernández, creadora de contenido y exreina de belleza
La exreina, que ha hecho de su experiencia en el mundo de la moda y las dietas un insumo para sus contenidos, insistió en que las redes sociales no deberían ser espacios para recomendar tratamientos físicos sin respaldo profesional. Su mensaje apunta directamente a la responsabilidad de quienes tienen miles de seguidores, muchos de ellos adolescentes, y deciden promocionar productos que prometen cambios estéticos llamativos sin considerar los riesgos para la salud. La publicación de Char ha generado una ola de reacciones, tanto de apoyo como de rechazo, y pone sobre la mesa una discusión ética que cada vez cobra más fuerza en el ecosistema digital.












