La abogada y activista Sofía Vela Mejía, fundadora de la Fundación Las Guaguas, denunció públicamente al periodista Rafael Poveda, director de Testigo Directo y del pódcast Más Allá del Silencio, por abuso sexual ocurrido cuando ella tenía 29 años. La denuncia, difundida a través del medio digital Brava News y el movimiento Yo te creo Colega, relata que los hechos se presentaron durante un curso de presentación organizado por la productora de Poveda en Bogotá, y que iniciaron con una invitación a tomar un café que luego cambió de rumbo hasta terminar en la vivienda del periodista.
Vela, quien entonces trabajaba como abogada del gerente de Canal Capital y comenzaba a incursionar como presentadora, se inscribió en el curso de tres días para mejorar sus habilidades frente a cámaras. Según su relato, Poveda solo asistió al cierre de la capacitación, donde hubo un brindis. Allí, el periodista la llamó porque llevaba un saco de la American University, universidad que ambos habían frecuentado. Lo que parecía una conversación casual se convirtió en una invitación que Vela aceptó por la presión del momento. Durante el trayecto en el vehículo de Poveda, ella sintió una fuerte ansiedad al pasar por un puente donde años atrás había sufrido un intento de violación.
“Casualmente íbamos pasando por ese puente y mi cuerpo se tensó porque recuerda lo que me pasó años atrás. En ese momento él me puso la mano en la pierna”, declaró Vela. El plan inicial de un café se transformó: Poveda la llevó a un bar, donde pidió cerveza sin consultarle. “Él pidió por mí. Yo no pude decir que no. Después pidió otra y otra cerveza. Debajo de la mesa me tocaba la pierna todo el tiempo y yo me sentía absolutamente acorralada. En verdad, yo no podía hacer nada más”, narró la activista. Finalmente, el periodista le propuso continuar en su casa, argumentando que tenía más cervezas. Vela, en estado de shock, accedió sin poder reaccionar.
“Entro en modo supervivencia”
Al explicar por qué no huyó o gritó, la abogada señaló que padece depresión, ansiedad y estrés postraumático que la inmovilizan en situaciones de peligro. “Mucha gente pregunta por qué una víctima no corre o no grita. En realidad no se puede. En mi caso entro en modo supervivencia y me congelo. Es una respuesta del cerebro para intentar mantenerse con vida”, afirmó. Vela decidió hacer pública su historia para desmontar la idea de que los agresores tienen un perfil fácilmente identificable.
“¿Cómo se supone que luce un abusador? Un abusador es un padre de familia, es un profesor, es un amigo, tiene hermanas, tiene hijos, tiene mamá, es un ser humano, pero no va a ser el hombre con cachos que claramente diga: ‘abusador’ para reconocerlo. Obviamente es queridísimo… Yo soy Sofía Vela Mejía y fui víctima de abuso sexual de Rafael Poveda cuando tenía 29 años”.
Sofía Vela Mejía, abogada y activista
La denuncia se conoce en medio de otras acusaciones recientes contra figuras de los medios de comunicación en Colombia por presuntos casos de acoso y violencia sexual. Vela, quien ha sido víctima de violencia sexual en diferentes momentos de su vida, aseguró que las secuelas psicológicas la acompañan y que hablar es un acto de resistencia. “Él me dijo que tenía más cervezas en su casa y que lo acompañara. Mucha gente dirá por qué no me fui. No pude. Yo estaba completamente en modo supervivencia”, concluyó en su relato, que ya circula ampliamente en redes sociales y plataformas de denuncia ciudadana.












