Tres ciclistas asesinados en masacre en vía Silvia-Totoró, Cauca

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Una nueva masacre enluta al departamento del Cauca. Tres hombres que se movilizaban en bicicleta fueron asesinados a balazos en la mañana del jueves 30 de julio de 2026 en la vereda Miraflores, sobre la vía que conecta los municipios de Silvia y Totoró. El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) clasificó el hecho como la masacre número 77 ocurrida en Colombia durante el presente año. Las identidades de las víctimas aún no han sido divulgadas por las autoridades, mientras se adelantan las labores de inspección técnica y recolección de pruebas forenses en el lugar del ataque.

De acuerdo con los primeros reportes oficiales, las víctimas fueron interceptadas por un grupo armado mientras transitaban por el sector rural. Los agresores dispararon con fusiles y luego huyeron. Las autoridades no descartan la hipótesis de que los ciclistas hubieran sido llevados hasta ese punto antes de ser ejecutados. El móvil del múltiple homicidio y la identidad de los responsables se mantienen bajo reserva, en el marco de una investigación que, según fuentes consultadas, apunta a las disputas territoriales que azotan la región.

Disputas armadas en el oriente del Cauca

El corredor vial entre Silvia y Totoró es escenario de una confrontación abierta entre varios grupos armados ilegales que se disputan el control de rutas estratégicas para el narcotráfico y otras economías ilícitas. En la zona confluyen el Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas (Bocja), disidencias de las extintas FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente Dagoberto Ramos, además de bandas criminales locales. Esta situación ha sido advertida en repetidas ocasiones por la Defensoría del Pueblo, que emitió la alerta temprana AT 024/23 y el informe de seguimiento 009/26, señalando el riesgo inminente para las comunidades indígenas asentadas en los resguardos de Tumburao, Quichaya, La Gaitana, Pitayó, Quizgó y el corregimiento de Usenda.

No es la primera vez que la violencia golpea esa vía. En mayo de 2026, el mismo corredor fue escenario del hallazgo del cuerpo de un joven que presentaba un mensaje amenazante, según reportó el medio Proclama del Pacífico. Aquel hecho también fue atribuido a las pugnas entre los grupos armados que operan en la región. La jurisdicción militar de la zona corresponde a la Tercera División del Ejército Nacional, que hasta el momento no se ha pronunciado oficialmente sobre la masacre.

Frente a este nuevo hecho de sangre, las autoridades reiteraron la necesidad de fortalecer la presencia institucional en las zonas rurales del oriente del Cauca, donde la ausencia del Estado ha permitido que los grupos armados impongan su ley a sangre y fuego. Mientras tanto, la comunidad de Silvia y Totoró espera respuestas y acciones concretas que detengan la escalada de violencia que ya ha dejado tres víctimas fatales más en la ruta que debería ser un camino de conexión y no de muerte.

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