El concejal de Bogotá Edison Julián Forero Castelblanco, conocido popularmente como “Fuchi”, denunció una presunta red de irregularidades que permitiría a grandes funerarias operar dentro de hospitales públicos de la capital bajo el amparo de convenios de “acompañamiento al duelo”. Según el cabildante, estas empresas, como Capillas de la Fe y Coosepar, aprovechan la vulnerabilidad de las familias en duelo para hacerlas firmar documentos que, sin que ellas lo sepan, ceden los subsidios exequiales a los que tienen derecho por ley.
Forero Castelblanco relató su propia experiencia familiar para ilustrar la gravedad de la denuncia. “La semana pasada mi abuelito, que en paz descanse, falleció. Y él había pagado su plan exequial completo con la Coogeo. Y cuando mi familia fue a solicitar el servicio, lo remiten a una funeraria llamada Grupo Renacer”, explicó el concejal en una entrevista. Agregó que, en medio del dolor, los familiares son tratados con una atención que calificó de excesiva, pues “morirse es costoso”, y en ese estado de vulnerabilidad, las funerarias aprovechan para hacer firmar documentos que ceden el subsidio exequial. “El subsidio exequial fue creado para ayudar a las familias, no para terminar en el bolsillo de las grandes funerarias”, sentenció el concejal.
Convenios en hospitales públicos y restricciones de movilidad
La denuncia del concejal apunta directamente a las subredes de salud del Distrito, que mantienen convenios con estas grandes empresas funerarias. Según Forero, estas funerarias tienen oficinas dentro de los mismos hospitales públicos para atender el tema del duelo, lo que les da acceso directo a las familias en el momento más crítico. Adicionalmente, el cabildante criticó una disparidad normativa que afecta a las funerarias más pequeñas: mientras las carrozas de grandes empresas cuentan con permisos especiales para circular, las de empresas más pequeñas están sujetas a las restricciones de pico y placa. “Ahora le tocó a uno morirse un día que no sea pico y placa, porque resulta que hay carrozas fúnebres de funerarias más pequeñas que no están dentro de las excepciones para poder llevar el fallecido de un familiar. Porque si van en la carroza y tiene pico y placa, pues el agente de tránsito lo que hace es: ‘Mire cómo va a dejar el muerto en pico y placa porque no está en la excepción’”, denunció.
Nuevas tarifas funerarias distritales para 2026
La polémica se da en el marco de la reciente expedición de la Resolución 136 de 2026 de la UAESP, que fija las tarifas de servicios funerarios en cementerios distritales. El ajuste, que combina el aumento del salario mínimo con la variación del IPC, establece, por ejemplo, que la inhumación de un cadáver adulto en bóveda distrital tendrá un costo de 956.838 pesos, mientras que en bóveda privada será de 834.048 pesos. La cremación de un cadáver adulto queda tarifada en 759.910 pesos, y el alquiler de capilla en 130.899 pesos. Otras cifras incluyen 566.458 pesos para la inhumación de restos óseos o cenizas en osario o cenizario distrital, 463.360 pesos para la cremación de restos óseos o humanos adultos, y 25.485 pesos para el transporte de restos humanos. La resolución, según la UAESP, se sustenta en un estudio económico que consideró costos de mano de obra, materiales como urnas y elementos de bioseguridad, equipos, transporte y obligaciones legales.
El concejal Forero Castelblanco pidió una investigación exhaustiva sobre los convenios vigentes entre las subredes de salud y las grandes funerarias, la administración de los subsidios exequiales y la normativa que regula la circulación de carrozas fúnebres. “Ahora le tocó a uno morirse un día que no sea pico y placa”, repitió el concejal, subrayando que las familias en duelo enfrentan no solo el dolor de la pérdida, sino también barreras burocráticas que terminan favoreciendo a las grandes empresas en detrimento de los derechos ciudadanos.












