Autos Italianos de Bogotá pide pruebas judiciales a Ferrari por anticipos no devueltos

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Autos Italianos de Colombia S.A., el concesionario oficial de Ferrari en el país durante más de una década, solicitó a la justicia colombiana la práctica de pruebas extraprocesales para esclarecer la abrupta terminación de su vínculo comercial con Ferrari North America, Inc., en medio de denuncias de al menos seis clientes que pagaron anticipos de hasta 30.000 dólares por vehículos que nunca recibieron. La empresa presentó un interrogatorio al presidente de Ferrari North America, Luca Zanetti, y pidió los testimonios de Taddeo Bonelli, Gerente de Desarrollo de Red, y Louis Colmache, Gerente de Ventas para Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica, con el objetivo de determinar si la decisión de la marca italiana respondió a una estrategia de competencia desleal.

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), que investiga una presunta estafa vinculada a la venta de estos vehículos de alta gama, otorgó a la compañía un plazo de diez días hábiles para presentar información, el cual venció el pasado 30 de julio. En un comunicado difundido el 31 de julio, Autos Italianos explicó que las diligencias fueron solicitadas “con citación de Ferrari North America, Inc., con el propósito de garantizar plenamente su derecho de contradicción y el respeto por el debido proceso”. La empresa busca aclarar si las decisiones sobre la asignación de vehículos, la gestión de órdenes y depósitos, y la continuidad de la representación comercial afectaron su capacidad para competir y mantener la operación en Colombia.

Denuncias de clientes que pagaron sin recibir

Seis personas denunciaron públicamente haber entregado anticipos de hasta el 25% del valor del vehículo —en el caso más citado, 30.000 dólares por un Ferrari 849 Testa Rossa— sin que se les haya hecho entrega del automóvil ni devuelto el dinero, luego de que Ferrari cancelara la concesión en Bogotá. La SIC abrió una investigación por presunta estafa y pidió información a Autos Italianos, que ahora busca desligarse de la responsabilidad apuntando a la casa matriz. La empresa afirmó que planteó alternativas para continuar el acuerdo comercial con Ferrari, pero estas fueron rechazadas, dejando en suspenso las compras de alta gama ya pactadas.

“La compañía considera necesario esclarecer de manera integral si las decisiones relacionadas con la asignación de vehículos, la gestión de las órdenes y depósitos, la continuidad de la representación comercial y el contacto con los clientes pudieron afectar su capacidad para competir y mantener la operación”, señaló Autos Italianos de Colombia en su comunicado.

En caso de que se comprueben los señalamientos, la empresa colombiana advierte que pedirá una indemnización por competencia desleal. La compañía enfatizó que las acciones de las autoridades no constituyen una declaración previa de responsabilidad, y que continuará actuando por los canales institucionales y judiciales establecidos para proteger sus derechos, su trayectoria empresarial, las inversiones realizadas durante más de diez años y los intereses de sus clientes. Mientras tanto, los afectados esperan una respuesta tras la terminación del vínculo que dejó en el aire millonarios anticipos y la reputación de una de las marcas más exclusivas del mundo en el mercado colombiano.

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