El rector de la Universidad Nacional de Colombia, José Ismael Peña Reyes, aseguró que el apuñalamiento de tres estudiantes por parte de un grupo de encapuchados no es un hecho aislado, sino parte de un ciclo de agresiones, amenazas e intimidaciones que se han registrado en distintos espacios de la vida universitaria durante los últimos meses. Los hechos ocurrieron el 29 de julio de 2026 al interior del campus y quedaron registrados en las cámaras de seguridad de la institución, lo que ha permitido que el caso sea investigado por la Fiscalía General de la Nación y demás autoridades competentes.
En un comunicado oficial emitido tras la agresión, el rector informó que se activó la ruta institucional de atención, protección y acompañamiento a través de la Vicerrectoría de la Sede Bogotá y del Programa de Protección y Convivencia, en cumplimiento del Acuerdo 021 de 2018. «Nuestro compromiso es brindar apoyo integral a cualquier integrante de la comunidad universitaria que se vea afectado por situaciones que vulneren su seguridad, sus derechos o la convivencia universitaria», señaló Peña Reyes. Las autoridades analizan si los ataques podrían enmarcarse en el tipo penal de lesiones personales.
«Estos hechos no pueden entenderse como incidentes aislados ni como simples actos de vandalismo. Se suman a una serie de agresiones, amenazas e intimidaciones que hemos observado en distintos espacios de la vida universitaria durante los últimos meses»
José Ismael Peña Reyes, rector de la Universidad Nacional de Colombia
El rector hizo un llamado directo a estudiantes, docentes, trabajadores, egresados y contratistas para que reporten cualquier amenaza o agresión, advirtiendo que el silencio ante la violencia solo conduce a la impunidad. A quienes temen denunciar o han contemplado apartarse de sus aspiraciones por el miedo, les pidió: «No cedan ante el miedo». En su mensaje, Peña Reyes insistió en que los violentos no representan a la Universidad ni podrán definir su rumbo: «Si actuamos unidos, con decisión y confianza en nuestras instituciones, defenderemos nuestra comunidad, protegeremos a quienes hoy se sienten amenazados y preservaremos los valores que han hecho de la Universidad Nacional un patrimonio de todos los colombianos».
La investigación avanza con el respaldo de las grabaciones de seguridad que evidencian el ataque, mientras la comunidad universitaria se mantiene en alerta ante una escalada de violencia que el rector busca frenar mediante la acción institucional y la denuncia ciudadana. La Universidad Nacional ha reiterado su compromiso de brindar acompañamiento integral a los afectados y de no permitir que el miedo paralice la vida académica.












