En una denuncia que sacude los cimientos de la política colombiana, Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación, presentó ante la Fiscalía General de la Nación un presunto plan orquestado desde el más alto nivel del Gobierno para instrumentalizar a exjefes paramilitares con fines electorales. Según la denuncia, el presidente Gustavo Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti, habrían ordenado la organización de una reunión en Valledupar con once excomandantes de las Autodefensas, con el objetivo de que estos señalaran públicamente a tres figuras políticas: Abelardo de la Espriella, Álvaro Uribe Vélez y Germán Vargas Lleras. El encuentro, que se dio en noviembre de 2025 en el marco del evento denominado “Diálogo Social Paz Total”, habría fracasado luego de que los exjefes paramilitares se negaran a participar en lo que calificaron como una operación política.
Rodríguez, quien fungió como secretaria técnica de la reunión, relató que la orden era clara: “Usted tiene que hablar, ustedes tienen que hablar de tres personas: Abelardo de La Espriella, Álvaro Uribe y Vargas Lleras”. La directora del Fondo de Adaptación precisó que la instrucción provenía directamente de Petro y Benedetti, y que el propósito era vincular a estos políticos con estructuras paramilitares de cara a la campaña presidencial, como parte de un cierre del Pacto de Ralito, el acuerdo de desmovilización de 2005. Sin embargo, la respuesta de los exjefes, entre los que se encontraban Salvatore Mancuso, alias “Macaco”, “Jorge 40” y “El Alemán”, fue contundente: “A nosotros nos respetan, doctora, y el Gobierno no nos va a utilizar”. Dos de ellos se levantaron molestos de la mesa y uno abandonó el lugar, dejando claro que no estaban dispuestos a ser utilizados como instrumentos de una ofensiva electoral.
El trasfondo de una reunión fallida
La denuncia, que ya está en manos de la Fiscalía y es analizada por un equipo especializado, revela que el encuentro fue presentado como un espacio de reconciliación y cierre del Pacto de Ralito. Rodríguez explicó que los exjefes paramilitares estaban dispuestos a ir a territorios, pedir perdón y entregar fosas comunes, pero no a participar en la operación política que se les exigía. La directora del Fondo de Adaptación aseguró que durante el encuentro temió incluso por su vida, ante la posibilidad de un envenenamiento, y alertó sobre un ataque del ELN en la zona. En medio de la tensión, Rodríguez habló con el entonces director de la DNI, identificado como “doctor Lemus”, y mencionó la presencia de Holman Morris, gerente de RTVC, así como de Pablo Catatumbo, con quien abordó la posibilidad de un espacio con los paramilitares. Sin embargo, la idea avanzaba solo en apariencia, pues el fin esperado, según la denuncia, era una rueda de prensa o una gira nacional para hacer las acusaciones, no un genuino proceso de reconciliación.
“Usted tiene que hablar, ustedes tienen que hablar de tres personas: Abelardo de La Espriella, Álvaro Uribe y Vargas Lleras”
Angie Rodríguez, directora del Fondo de Adaptación
Tras el fracaso de la reunión, Rodríguez regresó a Bogotá para informar de lo sucedido, pero recibió reproches por no haber cumplido el propósito. Le ordenaron regresar a Valledupar, aunque la negativa de los exjefes paramilitares ya había sellado el destino del plan. La denuncia fue presentada inicialmente por Rodríguez ante el equipo de empalme del Gobierno entrante, y ahora la Fiscalía deberá determinar si hubo una instrumentalización de la justicia y de los procesos de paz con fines políticos. El presidente electo Abelardo de la Espriella, uno de los señalados en el presunto plan, ha solicitado protección para la denunciante, lo que añade un nuevo capítulo de tensión a un escenario político ya de por sí convulso, donde las sombras del pasado paramilitar siguen proyectándose sobre el presente electoral del país.












