El sector petrolero colombiano arremetió contra el balance de gestión presentado por el expresidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, 115 días después de su salida de la estatal, ocurrida el 30 de julio de 2026. En un discurso que algunos calificaron de “extraordinariamente maravilloso”, Roa defendió su paso por la compañía destacando avances en energías limpias, descarbonización y una inversión en exploración de 1.724 millones de dólares, pero omitió de manera sistemática alertas críticas sobre el flujo de caja, el crecimiento de la deuda y la necesidad urgente de recoger capital, según denunciaron voceros del gremio. La presentación, que se realizó en contravía de una constancia de la junta directiva del 23 de julio que advertía sobre la inconveniencia legal de hacerlo antes de publicarse los resultados del segundo trimestre, generó comparaciones directas con los discursos del presidente Gustavo Petro por presentar realidades paralelas.
Alejandro Ospina, presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Petrolera (Utipec), fue contundente al señalar que “parece que ambos vivieran en realidades paralelas, Ecopetrol queda muy mal”. La crítica no era menor: mientras Roa presentaba cifras favorables, fuentes internas y externas describen una empresa en deterioro, con una tesorería mínima proyectada para el primer semestre de 2027 de cerca de 1,3 billones de pesos y la necesidad de recoger aproximadamente 800 millones de dólares para recuperar caja y elevar la producción, según un vicepresidente de la compañía que pidió mantener el anonimato. Además, se identificaron más de 700 millones de dólares en contratos frenados, con denuncias de sobornos que han complicado aún más el panorama operativo.
Pérdidas billonarias y cuestionamientos a la gestión
El expresidente de Hocol, Luis Enrique Rojas, puso las cifras en perspectiva al afirmar que “en pesos constantes, son 53 billones de pérdida desde que entró Roa hasta que salió”. Esta pérdida patrimonial, calculada entre la llegada de Roa a la presidencia de la estatal, luego de ser gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, y su salida, contrasta de manera dramática con la narrativa de éxito presentada por el directivo. “Para los que dicen que en estos años no hubo exploración, ahí están los números”, defendió Roa, aunque los críticos señalan que precisamente la falta de resultados en exploración y la política antiextracción del Gobierno han contribuido a la escasez de gas que hoy enfrenta el país. Mientras tanto, el propio presidente Petro, en una intervención el 20 de julio de 2026, había destacado cifras favorables omitiendo los problemas estructurales, un patrón que el sector petrolero ahora identifica en el discurso de Roa.
Las tensiones dentro de la junta directiva y la búsqueda de protección entre los trabajadores ante la llegada de cuotas políticas a la empresa evidencian un retroceso del criterio técnico, según fuentes consultadas. Se evalúa además una desinversión en activos no esenciales, que podría implicar la salida de Essentia y la venta de Hocol, mientras Roa atribuyó la escasez de gas a gobiernos anteriores y no a la política antiextracción del mandatario. En un giro adicional, inicialmente se anunció la compra de gas a precios más altos, pero el plan cambió tras denuncias sobre el negocio de importación desde Houston. La situación quedó resumida en la reacción del propio presidente Petro: “Ya Ecopetrol, acabo de recibir el informe, ya no aprobó el inicio de la importación de gas. Ya, ganaron”, un reconocimiento que para el sector no hace sino confirmar las graves dificultades que atraviesa la empresa más importante del país.












