Un atentado con carro bomba contra el comando de la Policía Metropolitana de Cúcuta, ocurrido en la madrugada del sábado 2 de agosto, dejó un saldo de 14 heridos y graves daños materiales. El ataque, perpetrado hacia las 3:20 de la mañana, es atribuido al frente urbano Carlos Germán Velasco Villamizar del Ejército de Liberación Nacional (ELN), según informaron las autoridades. Un camión tipo NPR, adaptado con placas falsas y un sistema mecánico sobre rieles, fue activado electrónicamente por radiofrecuencia con una carga explosiva de entre 15 y 20 kilogramos de amonal, más una carga adicional para destruir pruebas. Los explosivos estaban camuflados entre productos de mercado como zanahorias y papas, según detalló el director general de la Policía, general William Rincón, quien confirmó que el vehículo fue ubicado frente a las instalaciones policiales y lanzado contra ellas.
Entre los heridos, 11 son policías y 3 civiles, de los cuales tres uniformados se encuentran en estado grave. La ministra de Defensa encargada, Angélica Verbel, el comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, el director de la Policía, general William Rincón, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, y el alcalde de Cúcuta, Jorge Acevedo, lideraron un consejo extraordinario de seguridad tras el ataque. Las autoridades declararon que la acción contra la unidad médica policial constituye una violación al Derecho Internacional Humanitario, y elevaron la recompensa por información sobre los responsables a 350 millones de pesos. El atentado se produjo en medio de las festividades de la ciudad, un contexto que el comandante general de las FF.MM., general Hugo López Barreto, calificó como una respuesta criminal del ELN para sembrar el miedo.
Refuerzo militar y medidas de seguridad
Tras el ataque, se dispuso el refuerzo de siete pelotones adicionales, equivalentes a aproximadamente 250 soldados, junto con drones y apoyo de la Fuerza Aeroespacial. El Plan Candado fue reforzado, se activó un Plan Integrado de Seguridad y Vigilancia y se instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) permanente. Entre las medidas adoptadas se incluyen la restricción de acompañante hombre en moto, la limitación a vehículos de carga pesada entre el 6 y el 8 de agosto, y un día sin carro el 7 de agosto por la posesión presidencial. El concierto de clausura de la Feria de Cúcuta se mantiene con un incremento en las medidas de seguridad. La Defensoría del Pueblo instó a las autoridades a reforzar la prevención y protección de la población civil, mientras se investiga la participación de dos integrantes del frente urbano Carlos Germán Velasco Villamizar del ELN.
«A las 3:20 de la madrugada se presentó un atentado al comando de la Policía, ubicaron un vehículo tipo camión con explosivos, lanzándolos a las instalaciones policiales».
General William Rincón, Director de la Policía Nacional
«Mientras los cucuteños celebraban sus festividades, en un ambiente de unión, la respuesta criminal del ELN fue sembrar el miedo mediante actos de terrorismo que atentan contra la vida, la tranquilidad y la convivencia de los colombianos».
General Hugo López Barreto, Comandante General de las Fuerzas Militares
Los daños materiales incluyen seis alojamientos policiales destruidos, nueve vehículos institucionales afectados, las instalaciones de la Operación Esparta, una sucursal bancaria, un concesionario, así como fachadas y vitrinas de edificaciones cercanas. El atentado, que las autoridades califican como un acto de terrorismo, se suma a la escalada de violencia que enfrenta la región de Norte de Santander, donde el ELN mantiene presencia activa. La comunidad cucuteña, que celebraba sus festividades, quedó conmocionada por el ataque, mientras las fuerzas de seguridad continúan las investigaciones para dar con los responsables.












