Un atentado con carro bomba contra el comando de la Policía de Norte de Santander en Cúcuta dejó al menos 11 heridos, entre ellos ocho uniformados y tres civiles, según el balance inicial de las autoridades. El ataque, atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN), ocurrió en la madrugada del sábado 1 de agosto, cuando un camión cargado con explosivos y con placas falsas fue activado a distancia mediante un sistema de radiofrecuencia en la zona contigua al mercado público Cenabastos. El hecho desencadenó un Consejo de Seguridad Nacional extraordinario y el despliegue de 250 uniformados adicionales en la ciudad hasta el próximo 7 de agosto, así como la instalación de un Puesto de Mando Unificado que sesionará a diario.
Uno de los policías sobrevivientes, cuyo nombre no ha sido revelado, relató los instantes de terror que vivió al creer que moriría. «Dije, nos mataron, yo me sentí la cara caliente, el cuerpo caliente, me sentí todo, yo sentí que me bajaba, yo dije: ¡No!, me mataron», declaró el uniformado desde la clínica donde recibe atención médica. En su testimonio, agradeció la visita de las autoridades y expresó su sorpresa por encontrarse en esa situación: «De verdad gracias por la visita porque uno espera es conocerlos a ustedes en otras circunstancias, no conocerlos en estas circunstancias de vida porque lastimosamente como se dice nos atacan cuando estamos durmiendo o estamos dando la espalda, porque no son capaces de atacarnos de frente». A pesar del impacto del ataque, el policía reafirmó su compromiso con la institución: «Esto me da más paso para yo amar más a mi policía, para amar más lo que yo soy, lo que yo he sido durante nueve años en esta institución, porque eso es lo que hace la policía, a la policía pueden desquebrajarlos muchas veces, pero siempre vamos a salir victoriosos».
Refuerzos y recompensas por los responsables
El general William Rincón, director de la Policía Nacional, señaló directamente al ELN como autor del atentado, mientras que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, condenó con firmeza los hechos. «Los responsables son los narcoterroristas del ELN, organización criminal responsable de homicidios, desplazamientos forzados, reclutamiento de menores, narcotráfico, minería ilegal y múltiples violaciones al Derecho Internacional Humanitario. No representan ninguna causa social; representan el terror y el crimen», afirmó Sánchez. El Gobierno ofreció una recompensa de hasta 350 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los autores materiales que abandonaron el vehículo, y el Ministerio de Defensa añadió otros 200 millones de pesos por datos que lleven a la captura de los responsables. Las autoridades también reforzaron las labores de inteligencia en el área metropolitana de Cúcuta para prevenir nuevos ataques.
De los 11 heridos iniciales, las cifras posteriores indicaron 12 uniformados y 3 civiles, aunque el balance oficial no ha sido unificado. Cuatro policías permanecen hospitalizados en unidades de cuidados intensivos: dos auxiliares y dos patrulleros, todos ellos trasladados a una clínica privada de la ciudad. El atentado ocurrió en la madrugada, cuando el mercado Cenabastos recibe camiones con productos agrícolas, lo que permitió que el vehículo explosivo pasara desapercibido entre la rutina del comercio mayorista. Las autoridades continúan investigando la procedencia del camión y las placas falsas utilizadas, mientras avanzan las labores de inteligencia para dar con los responsables de este ataque que, según el ministro Sánchez, «no representa ninguna causa social, sino el terror y el crimen».












