Especialistas advierten: eliminar grasas de la dieta afecta funciones vitales del cuerpo

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Especialistas en nutrición han lanzado una advertencia contundente frente a la creciente tendencia en redes sociales de eliminar por completo las grasas de la alimentación para perder peso. La directora científica de Alianza Team, Carolina Betancourt, junto con entidades como Health Canada, la FDA de Estados Unidos, las autoridades regulatorias de Australia y Nueva Zelanda, la OPS y el estudio colombiano Copen, coinciden en que suprimir las grasas puede ser más perjudicial que benéfico para la salud, ya que estas son indispensables para funciones vitales como aportar energía, facilitar la absorción de vitaminas A, D, E y K, y apoyar el funcionamiento normal del organismo.

Las dietas que circulan en plataformas digitales suelen promover restricciones drásticas que eliminan nutrientes esenciales sin considerar su rol en el cuerpo humano. Betancourt explicó que el punto no es evitar las grasas, sino entender qué tipo se consume y en qué proporción, un conocimiento que permite tomar decisiones más informadas en la cocina y en la mesa. La recomendación general de los especialistas es priorizar las grasas insaturadas y moderar o limitar las saturadas y trans, en lugar de caer en prohibiciones absolutas que, según la experta, pueden llevar a efectos contrarios a los que se buscan.

Tipos de grasas: cuáles priorizar y cuáles moderar

Las grasas insaturadas, entre las que se destacan los omega-3 que el cuerpo no produce por sí solo, se encuentran en aceites vegetales, pescados, aguacate, semillas y frutos secos. Son las más recomendadas para una alimentación balanceada. En contraste, las grasas saturadas, presentes en carnes, mantequilla, lácteos enteros, aceite de palma y coco, registran un consumo excesivo en Colombia según el estudio Copen, lo que encendió las alarmas. Las grasas trans, que requieren mayor atención por su origen en procesos de altas temperaturas sobre aceites líquidos, deben limitarse al máximo, como lo recomienda la OPS.

“Los aceites, las grasas y los lípidos hacen parte de la alimentación diaria. El punto no es evitarlos, sino entender qué tipo se está consumiendo y en qué proporción. Ese conocimiento permite tomar decisiones más informadas en la cocina y en la mesa.”

Carolina Betancourt, directora científica de Alianza Team

“El cuerpo necesita grasas para funcionar correctamente, y la conversación no debería ser si consumirlas o no, sino cómo encontrar el balance adecuado dentro de la alimentación diaria. Eliminar un nutriente sin entender su rol puede llevar a decisiones con efectos contrarios a los que se buscan.”

Carolina Betancourt, directora científica de Alianza Team

Las directrices alimentarias del Gobierno de Estados Unidos, la FDA, Health Canada y las autoridades de Australia y Nueva Zelanda coinciden en que reducir el consumo de grasas saturadas y priorizar fuentes de mejor calidad, como las insaturadas, es la estrategia correcta, y no eliminarlas por completo. El llamado de los especialistas es claro: en lugar de seguir modas peligrosas en redes, la clave está en el equilibrio y en informarse con fuentes basadas en evidencia científica para cuidar la salud a largo plazo.

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