El dólar estadounidense abrió este 3 de agosto con una notable tendencia a la baja, cotizándose en promedio a 3.151 pesos colombianos, lo que representa una caída del 1,62% frente al cierre anterior de 3.202,9 pesos. La información, proporcionada por el índice Dow Jones y analizada por el Grupo Cibest de Bancolombia, fue difundida a través del medio Valora Analitik y refleja un clima de inestabilidad en el mercado cambiario colombiano.
La variación diaria no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una tendencia negativa más amplia para la divisa estadounidense. En la última semana, el dólar acumula una caída del 1,87%, mientras que en el comparativo interanual el desplome alcanza el 15,12%. Esta dinámica se da en un contexto de alta volatilidad, que actualmente se ubica en 22,42%, muy por encima de la referencia del 13,37%. La apreciación del peso colombiano en lo que va de 2025 es del 14% frente al dólar, un movimiento que corre en paralelo a la caída del 9% del índice DXY, que mide la fortaleza global del billete verde.
Proyecciones y contexto del mercado cambiario
De cara al futuro, las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia sugieren un escenario de recuperación parcial para el dólar. Según los analistas, el precio promedio estimado para la divisa en 2026 es de 3.878 pesos colombianos. Esta proyección se sustenta en una combinación de factores que incluyen la debilidad global del dólar, el flujo sostenido de remesas hacia el país y las expectativas de que el Banco de la República realice ajustes al alza en las tasas de interés locales. El diferencial de tasas entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que se mantiene en un rango de 3,50% a 3,75%, y la tasa de intervención del Banco de la República, fijada en 9,25%, sigue siendo un factor clave que incentiva estrategias de inversión como el carry trade, donde los inversionistas aprovechan las altas tasas locales para obtener ganancias.
No obstante, el panorama para 2026 no está exento de riesgos. Entre las principales amenazas que podrían presionar al alza la tasa de cambio se encuentran la incertidumbre fiscal en Colombia, un posible recorte en la calificación soberana del país por parte de alguna agencia global y la cercanía de un proceso electoral. Estos factores, combinados con la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos, que ya incidió en la dinámica cambiaria de 2025, podrían revertir la tendencia actual de apreciación del peso.
El peso colombiano y su circulación
En medio de este escenario cambiario, vale la pena recordar que el Banco de la República es la entidad encargada de controlar la circulación del peso colombiano. Actualmente, se encuentran en circulación monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos, en particular, son bimetálicas, una característica diseñada para evitar falsificaciones, a diferencia de la moneda de 1.000 pesos que circuló entre 1996 y 2002 y que perdió popularidad precisamente por su facilidad de ser falsificada. Los diseños de estas piezas aluden a la rica biodiversidad colombiana, con motivos como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, un pequeño homenaje a la fauna nacional que acompaña las transacciones diarias de los colombianos.












