En una entrevista concedida al programa 6AM W de Caracol Radio, la exsenadora María Fernanda Cabal encendió las alarmas al interior del Centro Democrático al cuestionar la identidad doctrinaria del partido que ayudó a fundar. Cabal lanzó duras críticas contra la excandidata presidencial Paloma Valencia y contra el expresidente y fundador de la colectividad, Álvaro Uribe Vélez, a quienes acusó de generar confusión ideológica al mostrar, según su visión, una “aversión” a la palabra derecha. La dirigente política aseguró que la doctrina es el pilar fundamental de cualquier partido, una identidad que no puede ser reemplazada ni por la lealtad a un dirigente ni por estrategias electorales que terminan desdibujando el rumbo de la organización.
El detonante de sus declaraciones fue la afirmación de Paloma Valencia, quien en semanas anteriores manifestó que el Centro Democrático “no es de derecha”, una postura que Cabal considera un error garrafal. Para la exsenadora, quien impulsa su propio movimiento político “Soy Cabal” —que ya cuenta con más de 500 adscritos—, mover a Valencia hacia el centro durante la contienda electoral y tratar de vincular nuevos electores a través del activismo de Juan Daniel Oviedo fue “exactamente el principal error” de la campaña. A su juicio, esta estrategia provocó un resultado negativo, pues la ciudadanía se conectó con propuestas esperanzadoras que pudieron haber sido capitalizadas por el uribismo, en alusión a la campaña de Abelardo de la Espriella, que sí logró transmitir un mensaje de cambio.
“La doctrina no se negocia”
Cabal fue contundente al señalar que Paloma Valencia, aunque reconoce su capacidad académica y juicio, está “doctrinariamente confundida”. La exsenadora lamentó que la derecha en Colombia se haya vuelto temerosa a ser rotulada como tal, dejando que la izquierda monopolice la narrativa y el discurso. “La derecha se volvió tan aburrida y tan temerosa a que la rotulen, que se quedó la izquierda con la narrativa y con el discurso”, afirmó Cabal, quien considera que esa falta de claridad ideológica ha fracturado al partido y lo ha llevado a una crisis de identidad. En ese sentido, la dirigente defendió que las ideas deben primar sobre las figuras políticas, y que la verdadera solución a los problemas del país no pasa por más intervención estatal, sino por menos Estado y menos regulación para generar riqueza y bienestar.
“La doctrina para un partido es demasiado importante porque es la identidad que va a generar con su militancia”
María Fernanda Cabal, exsenadora
Las críticas de Cabal también alcanzaron a Álvaro Uribe Vélez, de quien dijo que, pese a su profunda admiración y a considerarlo el mejor presidente de los últimos cien años, “nunca se liberó de sus prejuicios naturales”. La exsenadora describió su relación actual con el fundador del partido como de “distancia cordial”, evidenciando las fisuras internas en una colectividad que alguna vez se mantuvo unida en torno a la figura del expresidente. Cabal fue clara al diferenciar entre ser “uribista” y ser “de derecha”, al sostener que la doctrina jamás se puede reemplazar por la lealtad a un dirigente, y rechazó la idea de que las corrientes económicas liberales, como la escuela austriaca, abandonen a los más vulnerables.
Nuevas fuerzas políticas en el horizonte
En medio de las tensiones internas, Cabal anticipó la aparición de nuevas fuerzas políticas que podrían reconfigurar el espectro de la derecha en Colombia. Mencionó el movimiento “Defensores de la Patria”, que estaría en camino de obtener personería jurídica, al tiempo que confirmó su intención de convertir su propio movimiento “Soy Cabal” en un partido político formal. La exsenadora cerró su intervención con una reflexión sobre el vacío que, según ella, representa el centro político: “El centro hoy no es nada, no sabe a nada”, mientras que la gente logró conectarse con una campaña que le devolvía la esperanza, una oportunidad que, en su opinión, el Centro Democrático dejó escapar cuando cedió terreno doctrinal por cálculo electoral.












