La producción de petróleo en Colombia registró una caída del 2,8 por ciento en mayo de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, al promediar 728.800 barriles diarios (bpd), según el más reciente informe de la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol). El descenso, que afectó principalmente al departamento del Meta, donde se concentra el 58,9 por ciento de la producción nacional, obedeció a bloqueos en los municipios de Acacías, Guamal y Castilla La Nueva que impidieron el acceso a nueve locaciones de Ecopetrol, suspendieron 16 equipos de mantenimiento y retrasaron trabajos programados en pozos. Pese a este retroceso interanual, la producción mostró un leve incremento del 0,5 por ciento frente a abril del mismo año.
El acumulado del periodo enero-mayo de 2026 se situó en 735.200 bpd, lo que representa una disminución del 1,6 por ciento respecto al mismo lapso de 2025, equivalente a 12.300 barriles diarios menos. La tendencia a la baja se ha mantenido desde mayo de 2024, con apenas cinco aumentos interanuales en ese lapso; entre agosto de 2024 y agosto de 2025 todos los meses registraron cifras inferiores al año anterior, patrón que se repitió entre octubre de 2025 y marzo de 2026. Las dificultades operativas en el Meta derivadas de los bloqueos agravaron el comportamiento negativo, aunque la producción nacional sigue siendo liderada por Ecopetrol con una participación del 65,6 por ciento en mayo, seguida por SierraCol Energy (6,7%), Frontera Energy (6,5%), GeoPark (5,6%), Parex (3,2%) y Gran Tierra Energy (3,2%).
Campos estratégicos muestran crecimiento mientras el resto del sector se contrae
En contraste con la tendencia general, los campos Caño Sur, Akacías y Rubiales registraron una producción conjunta de 175.100 bpd entre enero y mayo de 2026, lo que representa un incremento del 44,9 por ciento frente al mismo periodo de 2020. Este repunte demuestra el potencial de ciertas áreas del Meta, aunque no logra compensar la caída del resto del sector. Si se excluyen estos tres campos, la producción acumulada en los primeros cinco meses del año se reduce a 560.100 bpd, un 15,1 por ciento inferior a la de 2020, es decir, 99.900 barriles diarios menos. Esta divergencia evidencia una dependencia creciente de unos pocos yacimientos exitosos, mientras que la mayoría de los campos maduros continúa su declive natural.
Los cinco departamentos que concentran el 88 por ciento de la producción nacional –Meta, Casanare, Arauca, Santander y Boyacá– siguen siendo el eje de la actividad petrolera colombiana, pero las interrupciones operativas y los bloqueos en la región del Meta generan un impacto desproporcionado sobre el total. La producción fiscalizada ya había mostrado descensos en la mayor parte del periodo reciente, y los eventos de mayo de 2026 agudizan la preocupación del sector por la estabilidad de las operaciones en las zonas de mayor productividad.












