La secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Ericka Lozano, anunció la prohibición total de paseos de olla, fogatas y quemas a cielo abierto en todo el departamento, como parte de un plan de contingencia urgente para prevenir incendios forestales durante la temporada seca asociada al fenómeno de El Niño. La medida, adoptada mediante resolución de Cortolima, también restringe el llenado de piscinas con agua superficial o subterránea, salvo excepciones, y prohíbe el riego de jardines con agua potable, así como el lavado de vehículos, fachadas, andenes y parqueaderos con manguera, priorizando el abastecimiento para consumo humano.
La decisión se tomó tras el crítico primer fin de semana de agosto de 2026, cuando el departamento reportó 68 incendios forestales que afectaron 339 hectáreas. De estos, doce permanecen activos en los municipios de San Luis, Santa Isabel y Ortega. La funcionaria advirtió que la capacidad operativa de los organismos de socorro está bajo fuerte presión y que el sistema departamental de gestión del riesgo podría colapsar si la situación continúa. “Durante el fin de semana el departamento presentó 68 incendios con una afectación de 339 hectáreas. Hoy tenemos 12 incendios activos y la preocupación es enorme, no solo por las comunidades, sino porque, si seguimos en esta situación, el sistema departamental de gestión del riesgo podría presentar un colapso frente a la atención de las emergencias”, señaló Lozano, citada por El Olfato.
Llamado a la ciudadanía y riesgo de colapso
La Gobernación del Tolima y Cortolima hicieron un llamado a la comunidad para que actúe como “ojos en el territorio” y reporte de inmediato cualquier inicio o riesgo de incendio. “Necesitamos que la comunidad sea nuestros ojos en el territorio y nos ayude a identificar a quienes, de manera irresponsable o intencional, están provocando estas emergencias”, enfatizó la secretaria. La funcionaria recordó que hace dos años, en 2024, se vivió una situación crítica en Natagaima, cuando la capacidad nacional de respuesta estuvo al límite. El incumplimiento de las medidas restrictivas acarrea sanciones ambientales según la normatividad vigente, advirtió Cortolima.
El panorama se agravó luego de que en la última semana de julio se reportaran más de 40 incendios forestales en varios municipios del departamento, sumando presión sobre bomberos, Policía Nacional, el Batallón de Atención y Prevención de Desastres del Ejército Nacional y demás organismos de socorro que trabajan en el control de las emergencias. Los municipios más afectados en esta oleada de incendios incluyen Ibagué, Espinal, Melgar, Guamo, Coello, Natagaima, Prado, Rovira, San Luis, Flandes, Líbano, Santa Isabel y Ortega. La temporada seca, intensificada por el fenómeno de El Niño, mantiene en alerta a las autoridades, que priorizan el uso del agua para el consumo humano.
“Durante el fin de semana el departamento presentó 68 incendios con una afectación de 339 hectáreas. Hoy tenemos 12 incendios activos y la preocupación es enorme, no solo por las comunidades, sino porque, si seguimos en esta situación, el sistema departamental de gestión del riesgo podría presentar un colapso frente a la atención de las emergencias”
Ericka Lozano, secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima
Las autoridades reiteraron que el plan de contingencia se mantendrá vigente mientras persistan las condiciones climáticas adversas, y pidieron a la ciudadanía colaborar activamente denunciando cualquier actividad que pueda desencadenar un incendio forestal. La prioridad absoluta, subrayaron, es garantizar el abastecimiento de agua para consumo humano en medio de la escasez que ya se siente en varias zonas del departamento.












