El volante de la Selección Colombia y del Racing de Santander, Gustavo Puerta, reveló en una entrevista que una bala impactó su cuerpo cuando tenía apenas 10 años, un proyectil que permaneció alojado en su pierna durante cuatro años y que estuvo a punto de truncar su carrera profesional antes de que pudiera despegar. El relato, conocido tras su participación estelar en el Mundial de 2026, se convirtió en un testimonio de superación que conmueve al fútbol colombiano. Puerta, hoy valorado en 20 millones de euros, contó que el disparo se produjo en medio de una persecución mientras se movilizaba en bicicleta para hacer un encargo a su padre; la bala rebotó en el suelo y en el cuadro de la bicicleta, evitando una fractura del fémur que, de haber ocurrido, habría cambiado por completo su historia deportiva.
En la entrevista concedida al portal Un Break, el futbolista de 22 años narró con lujo de detalles el momento del impacto. «Lastimosamente salía a hacerle un mandado a mi papá, a reclamarle un dinero y en el trayecto de vuelta, porque ya había reclamado el dinero, vienen persiguiendo a un pelado que querían matar, yo voy pasando en la cicla y desafortunadamente, me impacta una bala», recordó Puerta. Según su relato, tras sentir la bala, alcanzó a lanzarse a un costado y, al mirar su pantaloneta, se encontró con un agujero. Lo más impactante es que, pese a la gravedad del hecho, su principal preocupación al llegar al hospital fue saber si podría volver a jugar fútbol. «Me desmayé del dolor, pero lo más lindo es que cuando llegué al hospital, lo primero que pregunté era si podía volver a jugar fútbol, eso era lo que me preocupaba», confesó.
Una bala que se negaba a salir
El proyectil no salió del cuerpo de Puerta. Se enfrió alojado en su pierna y, por años, representó un obstáculo silencioso pero constante para su rendimiento. En 2015, los médicos intentaron extraerlo en una primera cirugía, pero la operación tuvo que ser suspendida. «La bala me alcanzó a subir hasta la ingle, y estaba cerca de la vena aorta, y al ver que estaba cerca, podía desangrarme», explicó Puerta. «Entonces decidieron volver a cerrar y esperar una cirugía más adelante». El proyectil permaneció allí hasta 2018, cuando finalmente pudieron extraerlo. «Era difícil competir con eso. En el frío o con la luna llena me dolía mucho», agregó el mediocampista, quien destacó que la bala impactó primero en el suelo y luego en la bicicleta, lo que redujo su fuerza y evitó una lesión catastrófica.
La noticia de la valentía de Puerta llega justo cuando el jugador se reincorporó a los entrenamientos del Racing de Santander. Según un comunicado oficial del club cántabro, Puerta y Jorge Salinas fueron los últimos en volver a la pretemporada, tras ver ampliadas sus vacaciones de verano por haber disputado competencias internacionales: Puerta el Mundial de México y Estados Unidos con Colombia, y Salinas el Campeonato de Europa Sub-19 con España, donde se alzó con el título. El equipo tiene programados dos partidos amistosos, frente a Sporting de Gijón y Deportivo Alavés, y su debut oficial en la Primera División de España está previsto para el 16 de agosto contra el Villarreal.
«Gracias a Dios la bala impactó primero en el suelo y luego en la cicla y llegó sin tanta fuerza, o sino me hubiera fracturado el fémur, y ahí hubiera sido otra historia»
Gustavo Puerta, volante de la Selección Colombia y del Racing de Santander
En el Mundial de 2026, Puerta fue titular en los cinco partidos que disputó Colombia hasta los octavos de final, donde el equipo nacional fue eliminado por penales 4-3 tras empatar 0-0 con Suiza. Su actuación lo puso en el radar de clubes de Italia, Alemania, Portugal e Inglaterra, alimentando rumores de una posible transferencia en el mercado de verano. Sin embargo, por ahora, el volante se enfoca en su preparación con el Racing de Santander, llevando consigo una historia de resiliencia que lo ha acompañado desde la infancia y que, lejos de frenarlo, lo ha impulsado hasta la élite del fútbol mundial.










