Gustavo Petro publicó 14.585 mensajes en X para gobernar el país

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El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, convirtió su cuenta de X, antes Twitter, en el epicentro de su gobierno al publicar 14.585 mensajes durante su mandato, un promedio de diez al día, con los que impartió órdenes a funcionarios, generó polémicas internacionales y enfrentó procesos legales. Su actividad en la red social, iniciada el mismo 7 de agosto de 2022 con once publicaciones entre las 8:18 de la mañana y las 5:58 de la tarde, marcó una forma inédita de ejercer el poder en el país, según lo documentó un análisis de su gestión digital.

El uso intensivo de la plataforma no fue uniforme, sino que escaló con los meses. El día de mayor actividad fue el 28 de octubre de 2025, cuando publicó 75 mensajes, mientras que entre el 5 y el 7 de junio de 2026 superó las 80 publicaciones en menos de 48 horas. El 26 de enero de 2025 se convirtió en la jornada de mayor impacto digital al alcanzar 1,2 millones de interacciones, con 990.710 “me gusta” y 260.480 retuits. El comportamiento en horarios también revela una rutina: el 41% de sus publicaciones se emitió antes del mediodía, y 3.335 tuits se concentraron entre las 8:00 y las 10:00 de la mañana, lo que sugiere que arrancaba su jornada conectado a la red.

Un presidente que gobernó desde su teléfono

La cuenta @petrogustavo, considerada de carácter personal por la Casa de Nariño pese a su uso institucional, se convirtió en un canal de comunicación directa que desplazó a los medios formales. Allí no solo opinó, sino que tomó decisiones de Estado: al menos 300 veces impartió órdenes a sus subalternos, desde la compra de aviones Gripen hasta pedirle al ministro de Hacienda, Germán Ávila, presentar por quinta vez la reforma tributaria. En la madrugada del 26 de enero de 2025, a las 3:41, desautorizó la entrada de aviones estadounidenses con migrantes esposados, una decisión que generó una crisis diplomática con Estados Unidos. También retiró de sus cargos a funcionarios mediante trinos, como ocurrió con el exsecretario general de Cancillería, José Antonio Salazar; la exministra del Deporte, María Isabel Urrutia, y la directora del Fondo Adaptación, Angie Rodríguez.

Para Daniela Flórez, directora de Linterna Verde, Petro buscó “convertirse en el medio y en el mensaje; un discurso confrontacional con los medios de comunicación”. Ese diagnóstico coincide con la labor de su equipo de comunicaciones, que tuvo que reaccionar a sus publicaciones. Andrés Hernández, jefe de comunicaciones de Presidencia, explicó: “Muchas veces puede tomar una decisión [desde X] y ahí es donde nosotros tenemos que reaccionar; lo que hacemos es aterrizarlas al gobierno”. El analista Sergio Guzmán, director de Colombia Risk, fue más contundente al afirmar que Petro “utilizó Twitter a sus anchas, dirigiendo el país a través de su teléfono”, y agregó: “Echando ministros, haciendo anuncios de política pública. Se tomó el Estado en las redes sociales”.

Polémicas, errores y procesos legales

El uso intensivo de la red también le generó costos jurídicos y reputacionales. Petro enfrentó una orden de rectificar afirmaciones sobre un fraude electoral que desacató, fue obligado a corregir publicaciones por difundir imágenes falsas de hospitales en mal estado y cometió errores informativos como el del 18 de mayo de 2023, cuando anunció la aparición de los niños perdidos en Guaviare, quienes fueron hallados un mes después. Ese año también publicó imágenes de un hospital de Caracas diciendo que pertenecían a un municipio de Antioquia, lo que desató una ola de críticas. El Consejo de Estado le ordenó abstenerse de difundir propaganda electoral en redes o mediante el Dapre, y la Comisión de Acusación adelantó varios procesos en su contra, incluido uno por 15 mensajes publicados entre 2023 y 2025.

La plataforma también fue escenario de sus choques internacionales. A Donald Trump lo mencionó 133 veces, a Javier Milei 29 y a Daniel Noboa 16. La crisis más grave ocurrió el 26 de enero de 2025 por las deportaciones de colombianos desde Estados Unidos, que derivó en un aumento de aranceles, el cierre temporal de visas y la pérdida del permiso de ingreso de Petro a ese país. Con Noboa, el enfrentamiento escaló a una guerra arancelaria, y con Bukele mantuvo una tensión constante. Un reporte de la consultora LLYC en 2024 indicó que su perfil llegó a registrar 125 interacciones en un lapso diario durante picos como el escándalo de la UNGRD, lo que confirma el papel central de las redes en su forma de gobernar.

El fenómeno Petro en X, según los analistas, no es un hecho aislado sino parte de una tendencia regional en la que mandatarios como Trump, Bukele y Milei han decidido suprimir la mediación periodística y comunicarse directamente con sus ciudadanos. En el caso colombiano, esa estrategia dejó un legado de decisiones tomadas a alta velocidad, errores verificados en tiempo real y un ecosistema político que aprendió a seguir cada trino como si fuera un decreto presidencial.

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