La Fiscalía General de la Nación reveló estremecedores detalles del asesinato de María Camila Potosí, una mujer de 21 años que estaba en el octavo mes de embarazo, cuyo cuerpo fue hallado el pasado 20 de julio en la ribera del río Meléndez, en Cali. En la audiencia de imputación de cargos contra los cinco presuntos responsables, el ente acusador estableció que la víctima fue sometida a una “cesárea artesanal” mientras la asesinaban, con el objetivo de extraer con vida a su bebé y apropiarse de la menor. El macabro plan, según la investigación, incluyó un secuestro previo ocurrido el 16 de julio en el sector de Altos de Polvorines, zona rural de la capital vallecaucana, donde la víctima fue llevada con engaños hasta un inmueble donde fue retenida e incomunicada.
Los procesados, identificados como Yulieth Angulo, Nitzon Mondragón, Kevin López, Juan Narváez y Edwin García, enfrentan cargos por feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada y alteración de elementos materiales probatorios. Durante la audiencia, ninguno de los imputados aceptó su responsabilidad en los hechos. La Fiscalía detalló que el crimen fue ejecutado con arma blanca mientras se realizaba un procedimiento quirúrgico no profesional, en el que intervino un paramédico, para extraer violentamente a la bebé que nació viva: Alahia Moncayo Potosí. Los restos de la menor fueron hallados posteriormente en una zona boscosa de Altos de Santa Elena, mientras que el cuerpo de la madre fue abandonado a orillas del río Meléndez, presentando signos de tortura y múltiples heridas cortopunzantes.
Un plan criminal con una simuladora de embarazo
La investigación señala que Yulieth Angulo, quien habría simulado un embarazo para aparentar maternidad propia tras el crimen, fue la encargada de contactar y engañar a María Camila Potosí para llevarla hasta el lugar donde ocurrió el homicidio. Los demás procesados habrían tenido funciones específicas en la ejecución del plan criminal. El caso causó una profunda indignación nacional, en medio de una semana en la que fueron asesinadas otras tres mujeres en Colombia, reavivando el debate sobre la violencia de género en el país.
“Lo que hizo nugatorio los esfuerzos de la víctima por defenderse o pedir auxilio, lo que aseguró el resultado. Es decir, la instrumentalización del cuerpo de María Camila como un fin ¿Cuál fue? Extraer violentamente de ella, mediante cesárea artesanal, a su hija nacida viva, Alaia Moncayo Potosí, y de manera concomitante causarle la muerte”.
Fiscal del caso, en audiencia de imputación
Durante la audiencia, que se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, el juez tuvo que llamar la atención a algunos de los acusados por mostrar desinterés y, en ciertos momentos, reírse, exigiendo respeto por la gravedad del caso. El director de la Policía Nacional, general William Rincón, explicó que los investigados alias Edwin y alias Kevin fueron quienes «se encargaron de ejecutar el homicidio y abandonaron el cuerpo en una zona boscosa», un relato que se suma a la macabra secuencia de eventos que inició con el engaño a la joven madre. El caso, que conmociona a la opinión pública, deja en evidencia la crudeza de la violencia contra la mujer y la planificación de un crimen que buscaba arrebatar la vida de una madre para quedarse con su hija recién nacida.












