El presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez, decidió integrarse al grupo de los ocho clubes más grandes del fútbol colombiano, conocido como el G8, para exigir una mayor repartición de los ingresos por derechos de televisión. La determinación, que se conoció públicamente el 3 de agosto de 2026, surgió después de que en la primera asamblea del año de la Dimayor se aprobara una reducción en el número de jugadores inscribibles por equipo, pasando de 30 a 25 futbolistas, medida que Méndez consideró una decisión unilateral tomada en su contra y que lo perjudicaba directamente por la participación de Santa Fe en torneos internacionales.
Según reveló el periodista Sebastián Heredia en una entrevista con Andrés Charria y Martín Jaramillo, la votación para reducir los cupos de inscripción se realizó sin consultar al presidente cardenal. “Eso tiene una explicación muy clara. Él nos la contó cuando se la hicieron. En la primera asamblea de este año ya estaba resuelto el tema de la inscripción de los jugadores: pasó de treinta a veinticinco jugadores. Cuando lo votaron, ya eran mayoría y a él no le consultaron. Él fue uno de los perjudicados porque Santa Fe juega copas internacionales, y tener veinticinco jugadores para afrontar tres torneos es muy poco. Eso no le gustó”, explicó Heredia.
Un cambio de postura que reconfigura el mapa del poder en el fútbol colombiano
Eduardo Méndez, quien hasta entonces era conocido por alinearse con los clubes más pequeños en las votaciones de la Dimayor, modificó radicalmente su posición tras considerar que la reducción de cupos fue una acción de deslealtad o una represalia en su contra. “Creo que eso fue lo que le abrió los ojos. Él es el dueño y presidente de un equipo grande, pero estaba actuando en las asambleas como si fuera un equipo chico. Creo que fue una muestra, no sé si de deslealtad, pero él lo siente así. Él es una persona rencorosa; cuando le hacen una, la cobra”, afirmó Heredia.
El G8, que ahora integran Atlético Nacional, Millonarios, América de Cali, Junior FC, Deportivo Cali, Independiente Medellín, Once Caldas y Santa Fe, busca una mayor porción de los ingresos por derechos de televisión, un tema que ha sido fuente de tensiones recurrentes en el fútbol colombiano. Santa Fe, uno de los pocos clubes del país que ha ganado una copa internacional, suma así su peso institucional a este bloque de equipos históricos, en un movimiento que promete redefinir las negociaciones con la Dimayor y los operadores televisivos.
“Eso tiene una explicación muy clara. Él nos la contó cuando se la hicieron. En la primera asamblea de este año ya estaba resuelto el tema de la inscripción de los jugadores: pasó de treinta a veinticinco jugadores. Cuando lo votaron, ya eran mayoría y a él no le consultaron. Él fue uno de los perjudicados porque Santa Fe juega copas internacionales, y tener veinticinco jugadores para afrontar tres torneos es muy poco. Eso no le gustó”
Sebastián Heredia, periodista
La decisión de Méndez no solo marca un giro en su posición dentro de la Dimayor, sino que también fortalece al G8, que ahora cuenta con ocho de los clubes más emblemáticos del país. La reducción de cupos de inscripción, que afecta directamente la capacidad de los equipos para afrontar múltiples competencias, fue el detonante de esta nueva alianza, que promete escalar las tensiones en las próximas asambleas del fútbol colombiano. Mientras tanto, la afición cardenal espera que esta postura más firme de su presidente se traduzca en mejores condiciones para el club, tanto en lo económico como en lo deportivo.










