La alerta naranja por la actividad del volcán Puracé se mantiene vigente, mientras la caída de ceniza volcánica ya se reporta en municipios del Cauca y Valle del Cauca, afectando cultivos y la vida cotidiana de comunidades rurales. El miércoles 5 de agosto, una ciudadana residente de Jamundí (Valle del Cauca) compartió un video en la red social X mostrando una fina capa de material volcánico acumulada en el patio y la piscina de su vivienda, lo que encendió las alarmas entre los habitantes de la zona.
“Buenos días. ¿Alguien sabe por qué está como estas cositas como si fuera ceniza por todos lados y esta piscina amaneció así? Lo he visto desde ayer ¿Qué es?”, manifestó la ciudadana no identificada en el registro audiovisual, reflejando la incertidumbre que embarga a la población ante los constantes cambios en el comportamiento del macizo, ubicado a 27 kilómetros de Popayán.
Alerta naranja y monitoreo constante
El volcán Puracé, en el departamento del Cauca, permanece bajo alerta naranja, una clasificación que indica variaciones internas significativas detectadas por las autoridades de monitoreo, como cambios en la sismicidad y parámetros geoquímicos. Estas condiciones justifican el riesgo de nuevas emisiones de ceniza o incluso una erupción mayor, por lo que el seguimiento es permanente y las entidades competentes han reiterado la urgencia de atender únicamente los comunicados oficiales.
Las comunidades campesinas del Cauca son las más afectadas por este fenómeno: la caída prolongada de ceniza perjudica directamente los cultivos y obliga a modificar las actividades diarias, generando una creciente inquietud entre los pobladores que dependen del campo. Las autoridades insisten en que la alerta naranja exige máxima precaución y preparación ante una eventual intensificación de la actividad eruptiva.












